EL CUERPO COMO ESPACIO DE APRENDIZAJE
Me paro y me dejo sentir mi cuerpo, una sensación extraña me recorre de los pies a la cabeza. Siento mi cuerpo mi respiración, una respiración profunda que recorre todas mis células y me hace sentir un vacío, un vacío calido en el vientre. Un escalofrío recorre mi cuerpo y una lágrima recorre mi mejilla, sigo respirando y mis pensamientos recorren mi trayectoria en la EPV como profesor en pocos segundos.
Una profunda sensación de Gratitud inunda mi ser, me siento profunda y sinceramente agradecido a Vicente y a todos los miembros de la Escuela por haberme dado la oportunidad de crecer, a través de mostrar que el CUERPO y la Gestalt son un vehículo para el aprendizaje, que necesitamos del cuerpo para poder sostener los aprendizajes que realizamos a nivel mental y emocional.
Para mi han sido diez años de aprendizaje, de ir integrando y transmitiendo mediante la realización del modulo de la formación “GESTALT y CUERPO”, los aprendizajes que yo voy realizado y que he ido enriqueciendo constantemente.
Si tengo que poner énfasis en alguna cosa, es, que para mi el trabajo corporal en gestalt, viene dada por mi necesidad de ir incorporando e integrando diferentes enfoques corporales que me permiten mostrar un abanico de posibilidades donde el trabajo corporal Gestáltico se enriquece con la observación del cuerpo, donde puedo empezar a preguntarme ¿Qué pasa en mi cuerpo?, ¿que sensaciones tiene?, ¿Dónde esta tenso?, ¿Cómo es mi respiración? ¿Qué me posibilita en la vida y que no? ¿Qué me esta diciendo de mi? y otras muchas preguntas que me permiten empezar a mirar, a sentir, hacerme cargo de mi cuerpo en un espacio de aprendizaje y transformación.
Este cuadro puede representar los diferentes modelos de donde parto a la hora de trabajar con el cuerpo y la gestalt.
Para mi uno de los aspectos que el trabajo corporal necesita es un espacio de máximo respeto, la creación de un contexto donde cada uno se sienta respetado, que sea el cuerpo, el que aprenda que tiene otras opciones, otras posibilidades en el hacer y el actuar, que se sienta libre, sin sentirse juzgado, creando un espacio sagrado donde el cuerpo pueda ser sentido, percibido como algo que nos da la posibilidad de ser.
En este contexto voy posibilitando que cada persona vaya contactando con su cuerpo primero de forma estático y después de forma dinámica, para ir tomando conciencia de su cuerpo en movimiento, incorporo diferente experiencia de trabajo expresivo, y trabajo creativo con el cuerpo.
Quiero describir aquí uno de los aspectos de trabajo corporal que en los últimos años he ido desarrollando de la mano de su creador Rodrigo Pacheco (Chile) y que pueden enriquecer el trabajo Gestáltico. Es lo que “Roco” ha llamado APRENDIZAJE EN MOVIMIENTO, y que se enriquece con los trabajo sobre los Ritmos y las tensiones de la Gabriella Roth y sobre los patrones respiratorios de Susana Bloch.
Aprendizaje en Movimiento
El Aprendizaje en Movimiento tiene su base en los movimientos instintivos que tenemos nosotros los seres humanos.
Agggg, me cruje la vida
Salto al vacío, me sangra hasta la sombra
Y mi cuerpo aprende a vivir en la verdad,
quién lo detiene en esta libertad…y
Tú ¿dónde estás?
El olvidado habitante de
tu propia sala de espera,
que no te vienes a botar esa acerada piel
en esta
tu última danza sobre la tierra.
Una manera de aproximarse y profundizar en el mundo del movimiento corporal. En concreto, mi deseo es articular nuevamente el modelo de lo que hasta ahora llamábamos las Disposiciones Corporales. Básicamente es un modelo que nos permite distinguir las fuerzas internas que nos movilizan a las acciones que nos van constituyendo en el ser que somos.
“…El punto de partida central de este modelo, es aceptar que los seres humanos tenemos una necesidad instintiva e inevitable de movimiento. De la misma manera que las huellas digitales, las personas tenemos una forma diferenciada de movernos, que puede ser imitada pero jamás igualada, cada quien tiene una movilidad particular. Son fuerzas básicas que emergen desde nosotros mismos. Desde estas fuerzas básicas hacemos lo que hacemos.
Por ejemplo existen personas que tienden constantemente a avanzar, otras por el contrario a retroceder, también están los que siempre están inquietos o los que se acomodan más permaneciendo en un mismo lugar. En todos nosotros existe esta especie de fuerza gravitacional que constantemente nos jala en una dirección determinada. En algunos cursos, los participantes se ríen cuando digo que todos los seres humanos somos unos verdaderos artistas en seguir siendo los que somos. Es la inercia que por un lado nos acomoda y por otro no nos da la libertad para cambiar”.
Estas fuerzas que nos caracterizan y forman parte de la estructura básica de nuestra forma de ser es “lo que hay que ver”, estas son las Disposiciones al Movimiento. ¿Cómo las vamos a ver? Es aquí donde nace la necesidad de construir una interpretación que nos provea de un mapa con distinciones, facilitando el observar… “lo que hay que ver”.
Uno de los aspectos que más valoro del AEM es que es la única metodología experiencial que conozco, que conecta con el misterioso mundo de la corporalidad y que nace desde el centro de un proceso de formación de coaches y que he ido incorporando a la formación de gestalt. Su desarrollo en contenido conceptual y vivencial se ha dado en el recorrido de ir respondiendo a quiebres del ACP (Formación en Coaching Ontológico, Newfield), al momento de hacerse cargo de la corporalidad, dentro de la coherencia, Cuerpo, Emoción y Lenguaje. Así nace el “cómo vamos a ver”: experienciando y distinguiendo. El Terapeuta Gestáltico necesita observar y poder registrar conceptualmente los fenómenos que le ocurren. Hemos construido paso a paso este dominio de aprendizaje, viviendo las experiencias de “conexión” con el cuerpo y asociándolas a distinciones que le dan identidad a esas “conexiones”; lo que se vive tiene nombre, es observable y comunicable.
Todo lo aprendido experiencialmente, ahora distinguido, es lo que luego estará a la mano en el momento de hacer terapia.
Volviendo a lo “que es lo que hay que ver”, el primer mapa son Las Disposiciones al Movimiento, la propuesta que en su origen bautizamos como “El trabajo de los elementos”, luego cambió a “Las Disposiciones Corporales”, influenciados por una interpretación que viene de las Artes Marciales Japonesas, donde se habla de los cinco anillos de poder, Tierra, Agua, Fuego, Aire y Vacío, y que tambien lo podemos relacionar con los Arquetipos y con las Corazas Corporales de A. Lowen.
En ese contexto aparecen distinciones como la resolución, apertura, estabilidad, flexibilidad y centro que están asociados respectivamente al fuego, el agua, la tierra, aire y vacío. Ahora puedo volver al paréntesis, referirme al nombre y continuar con “cómo
vemos” y “lo que hay que ver”. “Lo que hay que ver” es el movimiento humano, sus tensiones y como ya mencioné, el “cómo vemos” es distinguiendo ciertos perfiles de experiencias de movimiento humano.
Creo que es pertinente ahora compartir, de qué estoy hablando, cuando digo “movimiento”. Entiendo el movimiento humano, como el resultado de una interacción de muchas fuerzas, presentes en nuestro interior. En el convivir con el entorno, estas emergen espontáneamente en misteriosa cantidad, compiten y comparten magnitudes de energía, todo dentro de un maravilloso orden caótico, muy antiguo, que se da en todo lo vivo y va marcando nuestra existencia.
Nuestra biología se va formando en la interacción con los respectivos medios, en los que nos toca vivir. Esos medios, dicho burdamente, nos van domesticando, van generando una constante presión y contención, que despiertan varias fuerzas internas y nuestro organismo naturalmente ordena dando respuestas adaptativas. Las partes más primitivas de nuestro cerebro van tejiendo redes sinápticas, que sostienen las respuestas aprendidas. Intuitivamente, como seres vivos (mamíferos) que somos, repetiremos lo que nos genera recompensa y nos distanciaremos de lo que nos desagrada. Es así como cada uno de nosotros, aprende y reproduce mecánicamente las respuestas adaptativas de una manera diferenciada y única, generando una cierta inercia de movimiento como respuesta a la relación con el medio. Esta inercia nos empieza a transformar en el ser que somos. El cuerpo se hace adicto a las repuestas conocidas y evitará la torpeza de lo desconocido. Cada uno de nosotros posee sus propias inercias de movimiento. Donde nos mantendremos reflexionando es en las “direcciones” de esas inercias de movimientos que nos caracterizan.
Para poder ver e interactuar con estas inercias de movimiento, construimos el mapa de las Disposiciones al Movimiento, que tienen un mismo origen llamado Centro y dependiendo de su magnitud de intensidad se van alejando centrífugamente, estableciendo cuatro direcciones hacia, Abajo, Arriba, Adelante y Atrás. Cada dirección indica una disposición al movimiento de nuestro cuerpo totalmente distinta y especifica y una, también distinta, relación con el medio, relación YO-TU. Es decir, alguien que tiene una tendencia a disponerse al movimiento hacia adelante, se relaciona de manera muy diferente a alguien que se dispone al movimiento hacia atrás, con esta caracterización, la primera persona seguramente tendrá más a la mano exponerse, realizar ofertas, socializar y le será más dificultoso esperar, contemplar, empatizar, postergarse. Con la segunda persona es muy posible que sean las mismas características pero al contrario.
Cuando hablo de relación con el medio, me refiero a diferentes dominios de existencia, como a las relaciones con el mundo del trabajo, la pareja, la familia, las amistades, el dinero, los objetos personales, el mundo, etc.
Ahora que profundizaremos en cada una de las direcciones, es importante destacar que las características que mencionemos, nos son verdades absolutas, son tendencias fundamentadas en años de observación y estudio, que están descritas, con la intención de ponerlas al servicio del aprendizaje y transformación, dentro de los procesos de formación de terapia Gestalt.
Miremos ahora lo que se nos revela en cada una de las direcciones, asociando las características a perfiles donde la fuerza de movimiento es pura. Situación que no se da de manera frecuente. Los seres humanos nos construimos dentro de entornos, que estimulan reacciones con combinaciones de fuerzas dando como resultado direcciones de movimiento mixtas. Por ejemplo, si en alguien abunda el entusiasmo, está relacionado con muchos grupos diferentes, varios proyectos, mucha acción, abundantes espacios de creatividad, con dificultades para estructurar y comprometerse a permanecer mucho tiempo en algo, es posible que la mezcla de fuerzas que interactúan, de cómo resultado una combinación de movimientos hacia adelante y arriba.
Un aspecto que marca algunas diferencias dentro de un mismo perfil de dirección de movimiento, es el grado de contracción o expansión del cuerpo. Es fácil observar que si el entorno en el que habitamos es de alta tensión, es muy posible que nuestro cuerpo esté contraído y por el contrario, si estamos en un contexto relajado donde estamos en confianza, la tendencia es a la expansión corporal. Bien, esta contracción o expansión (pasajera o mantenida) marcará ciertas diferencias en una misma dirección de movimiento.
Damos un ejemplo para aclarar. En el relato del “Intenso – Tenso”, que leímos anteriormente, en nuestro amigo y su relación con el contexto en que estaba, distinguimos una clara dirección de movimiento hacia adelante, como existían varios dispersores de su foco, el cuerpo entró en alta tensión. Entonces se mezcla dirección hacia adelante y cuerpo en contracción, por tanto tiene a la mano impulsividad, poca pulcritud, dificultad para retroceder, para tomar distancia y reflexionar, el deseo de cumplir el compromiso adquirido, creatividad con sentido de urgencia, ataque, etc. Sin la idea de polemizar en cómo debiese haber actuado – no hago juicios de ello- quiero centrarme en mostrar lo que está disponible en ciertos estados del cuerpo. Si el personaje hubiera estado en expansión, manteniendo la dirección hacia adelante, es muy posible que apareciera algo de falta de compromiso, menos enfoque, el sentido del humor, el optimismo, mayor desapego etc..
Si nos fijamos, no enjuiciamos privilegiando el estado de contracción sobre el de expansión o al revés, cada uno tendrá sus propias consecuencias, con costos y beneficios. Me interesa más que tomemos conciencia que los seres vivos, en la ya mencionada adaptación al entorno, tenemos un sistema de respuesta, que es entrar en estado de contracción o expansión corporal. Es un verdadero latido que es indicador de vitalidad.
En los entornos actuales, que son reflejo de la cultura occidental, es tal la cantidad de estímulos a los que sometemos nuestra biología, que no alcanzamos a articular una respuesta adaptativa. Por tanto aprendemos un tipo de respuesta estándar y la transformamos en la única forma útil para toda interacción, ya sea en contracción o expansión. Es así como se nos complica la vida y las relaciones. No puedo intentar hablar del amor que siento por alguien, desde la contracción en que estuve en una reunión de negocios y será muy difícil que la expansión y ritmo de una romántica conversación me sirva a la hora de hablar de dinero.
Parece obvio, sin embargo los invito a observarse en sus relaciones y les aseguro que para cada una hay un cierto nivel de contracción o expansión, en muchos casos verán que hemos perdido esa plasticidad de adaptación tan natural. La descripción que ustedes leerán de cada Disposición al Movimiento, es cuando el nivel de contracción y expansión está en equilibrio. Y marcaremos la diferencia, cuando el cuerpo está en contracción o expansión.
DISPOSICIÓN AL MOVIMIENTO HACIA ABAJO.
Cuando la inercia de movimiento del cuerpo va hacia Abajo en equilibrio, tiende a quedarse en el lugar; la inercia es fuerte en permanecer haciendo lo que se está haciendo, existe una preferencia por lo que es conocido o genera seguridad, cada situación de cambio “complica”, hay una sensibilidad importante por el espacio propio y ajeno. Veamos algunas tendencias y características:
Movimientos: Dirección hacia abajo, reducidos y ritmo regular y repetitivo.
Postura: Estático, peso repartido en toda la planta del pie. Centro de gravedad bajo.
Tono de voz: plano, grave.
Instinto: Conservación, protección, seguridad.
Relaciones con otros, consigo mismo y con el entorno: Tendencia a ordenar, profundizar, poner limites, concretizar y auto-cuidado.
Relación con el tiempo: Mirada al pasado, la esperanza es que el futuro sea como antes.
Frase tipo: “Las reglas están claras”.
Estado de Ánimo y emociones más a mano: Estabilidad, certeza, compromiso, seriedad, nostalgia, añoranza, resignación, tristeza.
Conductas a la mano: Tener, concretar, permanecer, marcar y poner limites, controlar, repetir el pasado.
Mundo laboral: Planificación, estructura, apego a las normas, rutinas y procedimientos. En las organizaciones por lo general se sienten más cómodos y son muy efectivos en áreas administrativas, financieras, contralorías, regularizadoras y de apoyo.
Dificultades: para enfrentar cambios, para arriesgar, para tener incertidumbre, para innovar, proyectarse al futuro, conquistar y aventurar.
En Contracción corporal: podrían aparecen obsesiones, dependencias, sobre protección, paranoias, desconfianza, avaricia. La frase tipo: “ESTO ES MIO, MIO,
MIO………..¡¡MÍO!!”.
En Expansión corporal: constitución corporal débil y poca resistencia, podría haber inseguridad de pertenencia, tristezas exageradas por pérdidas humanas o materiales, aislamiento social. La frase tipo: “me han abandonado……lo he perdido todo…pobre de mi”.
DISPOSICION AL MOVIMIENTO HACIA ARRIBA.
Cuando el primer impulso de movimiento es hacia Arriba en equilibrio, el cuerpo siempre está en movimiento, buscando, explorando, haciendo y actuando de maneras diferentes, originales; las estructuras, el orden, lo establecido “complican” la existencia, son un referente a desafiar, los límites nunca son fronteras que están para marcar hasta donde se puede llegar, por el contrario están para ser sobrepasados. Algunas tendencias y características:
Movimientos: Dirección hacia arriba, en constante inquietud con variadas intensidades y ritmos dispares.
Postura del Cuerpo: Inquieto, peso repartido irregularmente en la planta de los pies.
Tono de voz: agudo.
Instinto: Explorar, crear, cambiar, provocar.
Relaciones con otros, consigo mismo y con el entorno: desde lo novedoso, lo lúdico, leve y arriesgado.
Relación con el tiempo. Sensación de a-temporalidad.
Frase tipo: “¡TENGO UNA IDEA!”.
Estado de Ánimo y emociones más a mano: Flexibilidad, volubilidad, asombro, liviandad, alegría, curiosidad.
Conductas a la mano: Innovar, crear, jugar, cambiar, provocar, arriesgar.
Mundo laboral: Visión, innovación, adaptación, provocadores de los cambios. Se siente más efectivos en áreas de desarrollo e Innovación.
Dificultades: Permanecer, consolidar, ordenar, comprometerse, cuidar lo propio.
En Contracción corporal: aparece la locura, el éxtasis, el dar toda la energía a las situaciones, sin límite. Frase tipo: “¡¡¡ YAAAJUUUUUUUUU…..!! “.
En Expansión corporal: estado de des-compromiso total, todo es fantasía, se vive en la ilusión de que todo va estar bien. Frase tipo: “Un ratito por aquí…un ratito por acá…qué buena oooooonda”.
DISPOSICIÓN AL MOVIMIENTO HACIA ADELANTE
Cuando el movimiento espontáneo es hacia Adelante en equilibrio, el cuerpo siempre está en exposición, avanzando, capta la atención del resto, nunca pierde el foco, entusiasma a las personas para lograr lo que desea, sabe permanecer en ambientes tensos y territorios ajenos. Mencionamos otras tendencias y características:
Movimientos: Dirección hacia delante, explosivos y lineales. Ritmo acelerado constante.
Postura del Cuerpo: Activa, energética, peso repartido de la mitad del pie hacia delante.
Tono de voz: seco. Volumen de voz fuerte.
Instinto: Actuar, dominar, invadir, empujar, seducir.
Relaciones con otros, consigo mismo y con el entorno: desde la acción futura, solucionando más que escuchando, mucha intensidad.
Relación con el tiempo: mirando el futuro.
Frase tipo: “¡¡ LA OFERTA SOY YO!! “.
Estado de Ánimo y emociones más a mano: Resolución, pasión, entusiasmo, deseo de competir, rabia.
Conductas a la mano: Tomar decisiones, dirigir, emprender, seducir, extroversión.
Mundo Laboral: Empujar a los equipos, voluntad de acción, vender. Donde podrían ser más efectivos son en las áreas comerciales y liderando proyectos arriesgados.
Dificultad: Para escuchar, retroceder, acoger, parar, empatizar, reflexionar, planificar.
En Contracción: Primera prioridad el ataque a otros y defensa propia, activismo.
Frase tipo: “¡¡¡ AQUÍ MANDO YO!!! “.
En Expansión: es el elefante en la cristalería, puro entusiasmo, siempre hacia adelante, sin ver lo que va pasando en el camino, muy poco rigor en los detalles, exceso de confianza en la cantidad de energía que poseen.
Frase tipo: “¡¡ECHÉMOSLE PARA ADELANTE NO MAS, DESPUES VEMOS!!”
DISPOSICION AL MOVIMIENTO HACIA ATRÁS
Cuando el primer impulso de movimiento es hacia Atrás en equilibrio, el cuerpo está cediendo espacio, puede ser para acoger, proteger o retroceder, no tiene problemas en pasar desapercibido, el nivel de sensibilidad desarrollado hace ser cuidadoso, le cuesta sobrevivir mucho tiempo en ambiente tensos, prefiere evitarlos; preocupación por los vínculos y relaciones entre las personas. Observemos más tendencias y características.
Movimientos: Dirección hacia atrás, curvos, delicados y sutiles.
Postura del Cuerpo: Pasiva, peso repartido de la mitad de la planta del pie hacia atrás.
Tono de voz dulce, volumen suave.
Instinto: Sentir, acoger, esperar, cuidar, evitar.
Relaciones con otros, consigo mismo y con el entorno: desde las sensaciones y sentimientos.
Relación con el tiempo: sólo existe el presente y como me siento, será para toda la vida.
Frase tipo: “BIENVENIDO”.
Estado de Ánimo y emociones más a mano: Apertura, afectividad, ternura, aceptación, pasividad, miedo.
Conductas a la mano: Vínculos, comunicación, cooperación, ceder, conciliar.
Mundo laboral: Clima de bienestar, relaciones, sentido de equipo. Se sienten cómodos y son efectivos en recursos humanos y áreas de bienestar.
Dificultad: Decidir, liderar, arriesgar, exponerse e imponerse.
En Contracción: Aparece el miedo, la vergüenza, la duda, deseos de salir corriendo.
Frase tipo: “no, no puedo…dado quien soy, yo no puedo, no”.
En Expansión: podría aparecer la sumisión, se entrega todo el poder, la
complacencia total. Frase tipo: “está bien…..si usted lo dice”.
DISPOSICIÓN AL MOVIMIENTO EN EQUILIBRIO. CENTRO
Las Disposiciones al Movimiento nos dan una ruta de desarrollo infinita hacia lo que podríamos llamar el centro del Dominio Corporal dentro de la coherencia Cuerpo, Emoción y Lenguaje. Este centro lo distinguimos como la Quietud Dinámica, lugar donde equidistan todas las posibilidades de movimiento.
Cuando profundizamos en cada una de las Disposiciones al Movimiento, describimos lo que está más a la mano para cada dirección en equilibrio, en contracción y en expansión. Y seguramente cada uno de los lectores se sintió identificado con alguna de las características o tendencias que mencionamos.
Si somos precisos, lo más común es que nuestros movimientos más genéricos sean una combinación de direcciones de movimientos. Una vez que podemos mirar y tomar conciencia de la propia Disposición al Movimiento, iniciamos un posible camino de aprendizaje, explorando nuevas direcciones en variados grados de contracción y expansión. Observando qué nuevas conductas puedo sostener desde esos movimientos. No es mala idea que si, por ejemplo, siempre he estado de un lado para otro, cambiando de trabajo, de relaciones y de casa, identificado con la Disposición al Movimiento hacia Arriba, pueda mirar reflexivamente todo lo que he ganado desde este tipo de movimiento vital y los costos que he tenido que pagar. Luego puedo elegir explorar nuevas formas de movimiento y renunciar a las más habituales.
¿Y por qué no un cambio más interesante y permanente?. Aquí es donde aparece la Disposición al Movimiento en Equilibrio. Nadie dice que es fácil, estamos hablando procesos de aprendizaje transformacional, de cambios orgánicos, biológicos, hay que crear nuevas interacciones neuronales, que es más probable sostener en el tiempo, cuando se posee un profundo sentido de existencia.
Hablo de un camino de aprendizaje que nos acerca al vivir en una “alerta corporal”, sensible a los diferentes contextos, donde transparentemente las respuestas desde el movimiento, serán las más adecuadas dado quien somos.
Estamos convencidos que es posible desarrollar respuestas efectivas en cualquier dominio de vida. Así como el centro del Dominio del Lenguaje es el silencio, donde tengo disponible todas las formas de conversar y la Aceptación es el centro del Dominio de existencia del mundo emocional donde puedo tener a la mano toda la gama de emociones, la quietud dinámica es el centro del Dominio Corporal donde tengo a la mano toda la gama, tanto en expansión como en contracción, de las disposiciones al movimiento.
En la quietud dinámica tendremos disponible todas las direcciones de movimiento, en todos los niveles de contracción y expansión.
Mientras más cerca esté ubicado del centro, en la quietud dinámica, será más eficiente la respuesta. Para ello tengo el convencimiento del poder que tiene el entrenamiento sostenido, no olvidemos que para lograr respuestas transparentes, hay que modificar internamente nuestra biología. El coaching deportivo nos aporta estos magníficos ejemplos, cuando queremos lograr cambios y maestrías en esos dominios. No basta con sólo darse cuenta, es fundamental la recurrencia. En el Dominio Corporal se aprende en recurrencias sostenidas, que muchas veces son incómodas. Si nuestro tema fuera el poner límites, decir que no en paz, y ya tomamos conciencia de ello, tendríamos que crear los contextos que ayuden a sostener las recurrencias, decir muchas que veces que “no”, a pesar de que no sintamos que sea en paz, hasta que se produzca el cambio interno, biológico, que hará que en algún momento y transparentemente, el “no” salga en paz.
Concluyendo, la Disposición al Movimiento en Equilibrio, nos dispone a ir a todas las direcciones de movimiento en equilibrio. Están todas las respuestas de movimiento a la mano. Respondemos en cualquier dirección de movimiento a un determinado contexto, una vez que el contexto cambia, pasamos de manera fluida por la quietud dinámica, a la dirección que permitirá seguir danzando con el entorno. Miremos algunos aspectos de la disposición al movimiento en equilibrio:
Movimientos: Todas las direcciones disponibles, es por eso que se ven como movimientos seguros, acabados, suaves y ágiles. Da la impresión de que son realizados con facilidad y económicos en gasto de energía.
Postura del Cuerpo: Peso del cuerpo equilibrado en toda la planta del pie, con la musculatura siempre disponible a reaccionar ante cualquier situación.
La voz: Se utiliza sólo para decir lo preciso, en el tono y volumen justo para la situación.
Instinto: Fluir, estar alerta, disponibilidad.
Relaciones con otros, consigo mismo y con el entorno: Desde la conexión con el orden más grande y el más pequeño, conviven lo particular con lo universal.
Frase tipo: la precisa para cada situación.
Estado de Ánimo y emociones más a mano : Estar presente, paz, aceptación.
Conductas a la mano: Visualizar, actuar impecablemente, guiar, orientar, formar, integrar mundos.
Mundo Laboral: Ejercer liderazgo, mostrar nuevas oportunidades, abrir mundos, ver donde nadie ve, responsabilidad por lo que hace y no evade situaciones de conflicto, crea oportunidades de aprendizaje para sus dirigidos y contiene. Constante auto cuidado y desarrollo. Se siente cómodo en posiciones de liderazgo.
Dificultad: Tendencia al aislamiento social. Hay una congruencia entre su existencia y el entorno. Pasa de la contracción a la expansión de su cuerpo sin esfuerzo, dependiendo de cada situación. El cuerpo va legando vitalidad en sus movimientos.
Y desde donde lo vemos…
Una vez que ya sabemos lo “qué hay que ver” y tenemos un mapa que nos orienta el “cómo ver”, podemos caminar juntos estos nuevos territorios, complementar diferentes mapas que potencian el “Darse Cuenta” y desde ahí potenciar la toma de conciencia que nos lleva a nuevos aprendizajes. La invitación es a realizar a través de cuerpo un recorrido humano, junto a otros seres humanos, desde lo humano que somos, con nuestros monstruos y ángeles humanos, sentir nuestro cuerpo, danzar y reconocer la vida.
Oskar Ekai, junio 2011