¿QUE HACE UN COACH ONTOLÓGICO?

Un Coach Ontológico ayuda a las personas, los equipos y las organizaciones a alcanzar las metas que se proponen, mediante un proceso dinámico e interactivo. Este proceso consiste en asistir a las personas en el desarrollo de su propio potencial. No se trata sólo de aprender nuevos conceptos, o conocer nuevas herramientas. Se trata de un proceso de Aprendizaje Transformacional porque transforma la manera de observar e interpretar el mundo, lo que modifica la forma de ser, la forma de actuar y de operar… por ende, los resultados que comienza a obtener, son diferentes.

Un Coach Ontológico acompaña y actúa como un socio-facilitador de este aprendizaje. A través de múltiples herramientas, orienta a las personas hacia una búsqueda de sus propias capacidades -para generar nuevas respuestas- y produce una re-conexión con lo mejor de si mismas. De esta manera, logra obtener el máximo rendimiento de sus competencias y habilidades. Las personas aprenden a diseñar e implementar nuevas acciones, para obtener nuevos resultados…

El Coaching Ontológico es una disciplina emergente, que permite colaborar con las personas, equipos y organizaciones para que -ellos mismos- se hagan cargo de los nuevos desafíos que presenta el mundo actual: cambiando aquellas prácticas que les causan in efectividad y malestar, por otras que les permitan generar entornos de confianza y entusiasmo, incrementando la calidad y efectividad en los distintos ámbitos de la vida cotidiana.

Nuestro trabajo como coach está enfocado, no sólo en transmitir información, sino en generar nuevas posibilidades de Ser y Hacer. No se trata de entregar herramientas, sino de formar profesionales capaces de utilizar dichos instrumentos con la conciencia de que -lo fundamental- para el logro de un resultado, no es la herramienta… sino quien la utiliza. Entendemos el aprendizaje como transformación, cambio y capacidad de acción.

El Coaching Ontológico es fundamentalmente…
Cambio, creatividad y aprendizaje.

El Coaching Ontológico es una disciplina que aporta una manera diferente de interpretar a los seres humanos, su modo de relacionarse, de actuar y de alcanzar los objetivos que se proponen para sí mismos, para sus empresas y para la sociedad. Uno de los postulados que lo caracterizan es que el lenguaje no sólo describe la realidad, sino que por medio de él se genera la realidad.

El Coaching Ontológico es una dinámica de transformación mediante la cual las personas y organizaciones revisan, desarrollan y optimizan sus formas de estar siendo en el mundo. Se presenta como una conversación que crea una nueva cultura y no como una técnica dentro de la cultura subyacente.

En un proceso de Coaching Ontológico el crecimiento ocurre en el dominio del Ser, a través de un aprendizaje transformacional que cuestiona -con respeto- los modos tradicionales de percibir e interpretar, donde las personas y los equipos interrumpen sus patrones de conducta y comportamiento habituales, para comenzar a operar con mayor creatividad, protagonismo y proactividad: generando competencias emocionales, del hacer, del pensar y de la comunicación.

El Coaching Ontológico es un proceso liberador del sufrimiento y de las creencias condicionantes que nos limitan. Nos conecta con nuestros recursos y con nuestra capacidad de intervenir, logrando mayor bienestar y efectividad en el logro de los resultados que nos importan.

El Coaching Ontológico desarrolla la actitud y la aptitud para generar nuevas ideas,

para crear nuevas posibilidades, para descubrir nuevos significados, para inventar nuevos caminos, para encontrar nuevas conexiones, ya sea en el nivel individual o en el social. Es poder “soltar” lo seguro-conocido, para iniciar un “viaje” a la región de lo “aún no explorado”, para atreverse a diseñar un por-venir acorde a nuestras inquietudes.

La palabra “Coaching” significa “Entrenamiento” y viene del ámbito de los deportes donde el coach es el “director técnico” que le dice a los jugadores cómo lograr una mejor performance. “Ontología” es una parte de la filosofía que se define como la ciencia del ser. O sea, literalmente, coaching ontológico significa entrenamiento en el ser.

El interés y el entusiasmo por llevar el coaching al ámbito personal, profesional y empresarial no es algo reciente. Existe, sin embargo, mucha confusión acerca de lo que el coaching ontológico realmente es y cuáles son sus diferencias con respecto al coaching tradicional. Por ejemplo, es común escuchar a la gente hablar del coaching como una palabra que describe un gerenciamiento amistoso, supervisar, intervenir psicológicamente, aconsejar, ser experto en cierto ámbito, etc. Pero el coaching ontológico no es nada de eso…

El coaching ontológico es un paradigma diferente, un contexto distinto para que los objetivos sean logrados, en el ámbito personal o en un trabajo de equipo. El coach ontológico no le dice a las personas aquello que tienen que hacer, no presiona, ni aconseja, ni recomienda; sino que explora, hace preguntas, ofrece interpretaciones generativas, desafía respetuosamente sus modelos mentales (para desarrollar una nueva mirada, que permita el descubrimiento de nuevas acciones y posibilidades) y acompaña en el diseño de acciones que faciliten el acceso a los resultados buscados.

Cuando sólo me preparo para lo que debiera sucederme, no me hallo preparado para lo que me sucede… nunca. Antonio Porchia

Los cambios cada vez más acelerados y vertiginosos que están ocurriendo en todo el mundo nos impiden mantenernos estáticos; por lo tanto, necesitamos nuevas formas personales y organizacionales para afrontarlos.

Por ejemplo: cada diez años se duplica la información y los conocimientos generados por la humanidad; al tiempo que -cada diez años- se vuelve obsoleta una cuarta parte de la información existente… Esto significa que rápidamente se está acumulando información que no podemos conocer, entender, ni asimilar, a la vez que gran parte de los conocimientos en los que nos basamos para actuar… ya están perimidos!

El mundo tiene problemas que no pueden ser resueltos, pensando en la forma que pensábamos cuando los creamos. Albert Einstein

Actualmente, la vida promedio de las empresas en el mundo es de treinta años, e irá decreciendo conforme avance el siglo. Nacerán y morirán vertiginosamente las organizaciones. En el siglo XX, el sistema educativo se ha venido adaptando y mejorando para ser útil a una economía industrial manufacturera, donde han existido trabajos predecibles para ciertos tiempos, que exigían habilidades y aptitudes ya conocidas. La era industrial ha dado paso ya a la “era del servicio”, donde las necesidades, los clientes y los mercados cambian a un ritmo impredecible. La economía se ha transformado mucho y nuestros sistemas educativos y administrativos no se han modificado ni un 25%.
En esta época de la informática, existe una importante paradoja: Hay tanta información que “ahoga” prácticamente a los estudiantes, profesionales y empleados en las organizaciones. Sin embargo, parece que cada día estamos menos preparados e informados. La educación que se nos ha impartido está basada en la aptitud para recordar y repetir información, por lo tanto es una educación que no ha desarrollado las competencias necesarias para desenvolvernos efectivamente en el mundo actual.

En tiempos de cambio, quienes están dispuestos a aprender heredarán la tierra. Mientras que, los que creen que ya saben, se encontrarán hermosamente equipados para enfrentarse a un mundo que dejó de existir. Eric Höffer

Las personas necesitamos dominar la habilidad de aprender a aprender. También las organizaciones deben convertirse en entes inteligentes, que vayan aprendiendo -cada día- nuevas formas de ser más competitivas, para asegurar su permanencia en la vida económica del mundo globalizado en el que operamos.

Un paso fundamental para lo anterior es saber aprender: o sea, conocer la forma en que cada ser humano y cada equipo aprende. Tomar conciencia de cuáles son las tendencias y factores que inhiben el aprendizaje y cuáles las tendencias y factores que lo facilitan.

Aprender a aprender significa obtener, adaptar y utilizar procedimientos que otras personas y organizaciones emplean para aprender. Implica una actitud humilde para poder “absorber” los conocimientos y experiencias que otras personas nos puedan transmitir.

El aprendizaje no es sólo una manera de incrementar nuestras competencias y nuestra capacidad de acción. Es también una acción en sí misma, que requiere de competencias propias. Hasta ahora, el énfasis estaba puesto en las acciones que se aprendían, pero escasamente en las acciones que aseguran aprendizajes eficaces. Se nos enseña muchas cosas, pero no se nos enseña a “aprender a aprender”. Rafael Echeverría

Aprender a aprender significa también desaprender… Esto es, ganar la habilidad para “soltar” nuestros modelos mentales usados a través de años y que -en ocasiones- pueden convertirse en formas inefectivas de hacer las cosas. El Coach Ontológico cuestiona, con respeto, las formas en que las personas y equipos perciben sus realidades y situaciones, para permitirles cambiar estrategias estáticas, que aunque en el pasado dieron buen resultado ahora pueden no darlo, por nuevas posibilidades de Ser y Hacer que sean más efectivas para lograr los resultados deseados.

Si tu mente está llena de conocimiento, estás siempre preparado para nada. Si está abierta, como la de los principiantes, estás disponible para todo. En la mente de los principiantes están las mayores posibilidades; en la mente de los expertos hay pocas. S.Suzuki

Para lograr una mayor efectividad y bienestar es preciso cuestionar las antiguas formas de pensamiento, para aprender cómo practicar “un nuevo juego”, cómo ampliar la capacidad de ver y pensar, cómo generar nuevas posibilidades de acción y obtener resultados que, previos a la intervención del Coaching Ontológico, podrían haber sido impensables.

Es importante imaginar un futuro a largo plazo, para que no esperemos solamente de nuestras acciones presentes el beneficio inmediato, sino que logremos entender que -algunos resultados- llegan años después de haber sembrado. En la actualidad nos estamos llenando de pereza mental, porque la modernidad nos regala información “empaquetada” y lista para ser consumida. Ya no cuestionamos las cosas y las aceptamos sin “masticarlas”; ya no proponemos ideas que podrían ser mejores, que las difundidas y aceptadas por los medios reconocidos. Acatamos y usamos esas ideas sin reflexionar, instalados en una comodidad que, sin duda, perjudica nuestro desarrollo como personas, profesionales, empresas y como sociedad.

El aprendizaje y la creatividad son las herramientas fundamentales del Coaching Ontológico. Aprender, para hacer. Ser creativos, para poder cumplir con una de las tareas más importantes de todos los seres humanos: diseñar nuestra propia vida. Tenemos la posibilidad de crear nuestro propio destino, para no culpar a otros por lo que dejamos de hacer, o por lo que hacemos mal. ¡Podemos aprender a crearnos y recrearnos a nosotros mismos!

 

El Coaching Ontológico facilita… Ser – Hacer – Tener

Para tener, es necesario primero hacer; y para hacer, es necesario primero Ser.
Stephen Covey

El Coaching Ontológico se orienta al logro de resultados extra-ordinarios, con efectividad y bienestar. Sin embargo, el foco del Coaching Ontológico es la persona, el ser humano y no el resultado o el efecto. Lo visible (el efecto) es lo que se percibe y, al mismo tiempo, oculta la importancia de lo invisible (la causa o el contexto). Por ello, desde siempre las personas, seducidas por el resultado, pierden de vista la infraestructura y el proceso que son pre–condición para obtenerlo.

La paradoja es que -para conseguir un resultado- es necesario primero comportarse de manera tal de producir ese resultado. Y, para comportarse de tal manera, es necesario primero ser el tipo de persona (equipo u organización) capaz de comportarse así. En definitiva, no hay ocupación más práctica y efectiva que prepararse para Ser la persona capaz de comportarse de la manera requerida… para producir los resultados deseados.
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La responsabilidad más importante de cualquiera que intente dirigir lo que sea,
es gestionarse a sí mismo como persona.

Dee Hook

Al concentrarse en el Ser, la persona se vuelve mucho más flexible para modificar su Hacer (y por ende su “Obtener”). Igualmente, al concentrarse en sus valores fundamentales, una organización se vuelve mucho más flexible para modificar sus estrategias (y por ende sus resultados).

Esta flexibilidad no es simplemente una buena idea: en un mundo en permanente cambio, es un requerimiento vital para la supervivencia.

 

PATRONES RESPIRATORIOS de Susana Bloch

International Journal of Paychophysiology, 11 (1991) 141-154 © 1991 Elsevier Scxience Publishers B.V. 0167-8760/91

Patrones respiratorios específicos que diferencian las emociones humanas básicas

Susana Bloch, Madeleine Lemeignan, y Nancy Aguilera-T.

Institut des Neurosciences – CNRS, Laboratoire de Neurochimie-Anatomie

Université Pierre et Marie Curie, 9, quai Saint-Bernard, 75005 París, France

(Título original : Specific respiratory patterns distinguish among human basic emotions)

Palabras claves : respiración emocional, parámetros respiratorios;

inducción emocional; respiración; emoción.

RESUMEN

Las acciones respiratorio-posturo-faciales prototípicas (“patrones efectores emocionales”) relacionadas con seis emociones básicas fueron extraídas de un conjunto de reacciones fisiológicas que ocurren mientras sujetos  experimentales reviven situaciones emocionales intensas (Bloch y Santibáñez, 1972). Los sujetos que reproducían estas acciones podían evocar la correspondiente experiencia subjetiva, lo que sugirió su uso como un modelo experimental para generar estados emocionales controlados. El propósito del presente estudio fue cuantificar los parámetros respiratorios que caracterizan las emociones de alegría-risa, pena-llanto, miedo-ansiedad, rabia, erotismo y ternura. Los movimientos respiratorios y las expresiones faciales y posturales fueron registradas en 36 jóvenes actores que habían aprendido en talleres previos a expresar estas emociones mediante la reproducción de las acciones prototípicas

correspondientes. Un análisis cualitativo de los registros mostró que a medida que la reproducción se desarrollaba, tanto la respiración como la expresión evolucionaba de una fase inicial “robótica” a una etapa más natural en la cual aparecían vocalizaciones y gestos espontáneos. Esto sugería una activación parcial de la red neural emocional. El análisis cuantitativo de los movimientos respiratorios para los ciclos fundamentales mostró que, para la rabia, para el erotismo y para la ternura existían cambios significativos en la amplitud, en la frecuencia y en la duración de la “pausa espiratoria”, constituyendo elementos fundamentales de diferenciación, mientras que para la tristeza, la alegría y para el miedo, las razones entre tiempo de inspiración sobre el tiempo de espiración correspondían a los elementos de diferenciación característicos. Estas últimas tres emociones se caracterizaban además por pequeños movimientos respiratorios “sacádicos” de pequeña amplitud y alta frecuencia que se sobreponían a las diferentes fases de los ciclos fundamentales. Se concluye que un conjunto de cambios respiratorios cuantitativamente bien diferenciado caracteriza cada una de las seis emociones básicas. Se discute el modelo experimental ” bottom-up ” ( de la periferia a los centros cerebrales ) para generar emociones, basado en la activación conjunta de los sistemas respiratorio, postural y facial y su relación con las correspondientes emociones de la vida cotidiana.

INTRODUCCION

El conjunto de características respiratorias faciales y posturales que aparecen durante intensos estados emocionales es lo que Bloch y Santibáñez (1972) designaron con el nombre de ”patrones efectores emocionales”. En su estudio original estos autores registraron los movimientos respiratorios, la actividad muscular, la frecuencia cardíaca, la presión  arterial, los rasgos expresivos y los informes subjetivos en sujetos normales que estaban reviviendo intensas situaciones emocionales bajo hipnosis profunda y en estudiantes de teatro despiertos a los que se les pidió recordar tan vívidamente como fuese posible experiencias de su vida que tuviesen fuertes cargas emocionales.0 El resultado más interesante de estos registros fue que durante la activación emocional, junto con las expresiones faciales típicas y las posturas y gestos dinámicos que los sujetos adoptaban de acuerdo al tipo de emoción, ocurrían cambios específicos en la respiración que eran también diferentes para cada revivir emocional. Los registros respiratorios adaptados del estudio original se ilustran en la figura 1 (a y b): Del complejo conjunto de reacciones víscero-musculares que ocurrían durante estas emociones intensamente revividas, Bloch y Santibáñez (1972) consideraron aquellas que estaban bajo control voluntario, es decir, los cambios en los movimientos respiratorios, en las expresiones faciales y en la postura corporal. Los autores extrajeron los rasgos más prominentes de estos cambios para seis emociones básicas: alegría-risa, tristeza-llanto, miedo-ansiedad, rabiaagresión, erotismo y ternura (Santibáñez y Bloch, 1986). Las configuraciones respiratorio- posturos-faciales prototípicas que resultaron para cada emoción es lo que ellos denominaron ”patrones efectores emocionales “. Los prototipos respiratorios se indican en la figura 1c. Como estos patrones emocionales están bajo control voluntario, los autores dieron indicaciones generales para que sujetos ingenuos los reprodujeran.. Lo interesante fue que la mera reproducción de las acciones instruidas lograba evocar en el ejecutante inadvertido , la correspondiente experiencia subjetiva (Bloch et al., 1987). Mas aún, el mensaje emocional era inequívocamente transmitido puesto que observadores no advertidos podían identificar correctamente la emoción correspondiente para cada reproducción (Aguilera et al., 1989).

La propiedad de arrastrar otros elementos de un sistema emocional mediante la reproducción de un conjunto de acciones somáticas prototípicas bien definidas, sugirió el uso de estos patrones efectores emocionales como un modelo experimental para generar emociones de una manera controlada (Bloch, 1989). Un modelo de estas características es esencialmente diferente de las técnicas más comúnmente utilizadas , tales como presentar material visual que contiene una fuerte carga emocional (por ejemplo Buck et al., 1974; Wagner et al., 1986) o dar instrucciones para recordar, visualizar o imaginar acontecimientos emocionales particulares (por ejemplo Lang et al., 1980; Schwartz et al., 1981; Fridlund et al., 1984; Smith et al., 1986). La reproducción de los patrones emocionales efectores tiene la ventaja de utilizar acciones objetivas y precisas que implican la activación conjunta de tres sistemas: el respiratorio, el facial y el  postural.

Figura 1 (a): cambios de los movimientos respiratorios registrados en un sujeto que revivía bajo hipnosis profunda situaciones emocionales personales relacionadas con la tristeza, el miedo, y el amor erótico (adaptado de los registros originales, Bloch y Santibáñez, (1972) y en dos sujetos despiertos durante episodios espontáneos de cólera y alegría. La flecha hacia arriba indica el comienzo del revivir emocional. La flecha hacia abajo indica el fin de la sugestión hipnótica. Para los sujetos despiertos, la duración de las emociones ocurridas espontáneamente tienen su propio curso temporal. (b) movimientos respiratorios que ocurren al final de los episodios emocionales, enmarcados y agrandados. (c) dibujos esquemáticos de los correspondientes patrones respiratorios emocionales (adaptados de Santibáñez y Bloch,1986). La línea discontinua da una indicación del nivel más bajo de la expiración logrado durante los estados neutrales no  emocionales.

Sujeto

Tristeza

Miedo

Erotismo

Inspiración

Rabia

Alegría

Sujeto Despierto

La relación de cada uno de estos sistemas a emociones específicas ha sido analizado separadamente, el rostro siendo uno de los explorados más a fondo (ver por ejemplo Izard, 1971; Ekman y Oster, 1979; Rinn, 1984). Un número menor, pero creciente de investigadores han estado estudiando el sistema postural (Ekman y Friesen, 1976; Mehrabian, 1968; Riskind, 1984; Kudoh y Matsumoto, 1985; Duclos et al., 1989; Sogon y Masutani, 1989). Con respecto al sistema respiratorio, la gran mayoría de las investigaciones han estado centradas en el rol de los estados emocionales en enfermedades respiratorias y cardiovasculares (ver revisiones por Grossman, 1983 y Bass y Gardner, 1985a) o en la relación entre desórdenes psiquiátricos y respiración (Finesinger, 1944; Christie, 1935; Damas-Mora et al., 1976, 1982; Dudley y Pitts-

Poarch, 1980; Rosser y Guz, 1981) o en la relación entre características respiratorias y rasgos de personalidad (Alexander y Saul, 1940; Christiansen, 1965; Shea et al., 1987). Un número menor de estudios ha estado dedicado a la especificidad de los parámetros respiratorios que contribuyen a la diferenciación fisiológica de algunas emociones puntuales no patológicas (Feleky, 1916; Ax, 1953; Stevenson y Ripley, 1952; Bloch y Santibáñez, 1972; Sveback, 1975).

ºEl presente estudio está enfocado en la cuantificación de los parámetros respiratorios que caracterizan cada una de las seis emociones básicas. Los registros de los movimientos respiratorios fueron hechos en sujetos que habían aprendido en condiciones previas (talleres experienciales) a expresar estas emociones utilizando la reproducción de los  correspondientes patrones efectores, es decir, las acciones prototípicas tal como las definieron Bloch y Santibáñez

(1986). Este estudio es parte de una investigación más amplia que concierne las propiedades de los patrones efectores emocionales y su relación con estados emocionales genuinos.

METODOS

Sujetos experimentales. Los sujetos experimentales fueron estudiantes de teatro daneses del primero y segundo año del TEATERKLANEN de Copenhagen, Dinamarca, 12 hombres y 24 mujeres, entre 20 y 28 años de edad.

Entrenamiento previo

Todos los sujetos habían previamente aprendido a reproducir los patrones emocionales efectores descritos por Bloch y Santibáñez, (1972), durante sesiones de talleres experienciales bajo la dirección de una de nosotras (S.B.). Este  aprendizaje especial, junto con técnicas de relajación, ejercicios respiratorios y entrenamiento corporal general, eran parte de la práctica regular del programa de formación teatral y tuvo lugar entre 6 y 8 meses antes que comenzaran las sesiones de registros experimentales en el laboratorio. Durante los talleres se dieron indicaciones globales con respecto a los ritmos respiratorios, a la apertura de los ojos y/o de la boca y las actitudes posturales prototípicas para cada emoción básica. Estas indicaciones fueron dadas en términos simples y coloquiales y se reproducen aproximadamente a continuación:

Rabia. “… respire con fuerza inspirando y espirando por la nariz; mantenga sus labios firmemente apretados y contraiga la mandíbula inferior; focalice su mirada tensando los párpados; ponga tensión en su cuerpo e inclínelo ligeramente hacia delante como si fuera a atacar …”

Miedo. “… haga inspiraciones cortas y bruscas a través de la boca abierta, “conteniendo ” por así decir su respiración; mantenga los movimientos respiratorios bien irregulares y de poca amplitud; al mismo tiempo abra bien grande sus ojos; tense el cuerpo inclinándolo ligeramente hacia atrás, como si tratara de evitar algo …”

Tristeza-llanto. “…inspire con sacudidas entrecortadas a través de la nariz y luego bote todo el aire de una vez a través de la boca abierta como en un suspiro; mantenga su cuerpo relajado con los brazos colgando; deje que la cabeza baje ligeramente y dirija la mirada hacia abajo …”

Alegría-risa.”… inspire bruscamente a través de la nariz y exhale el aire a través de la boca en rápidas sacadas (sacudidas); al mismo tiempo estire sus labios horizontalmente tirando los bordes hacia arriba y hacia atrás; mantenga sus ojos semi- cerrados, el cuerpo muy relajado y la cabeza ligeramente colgando hacia atrás …”

Erotismo. “… inspire y espire a través de la boca abierta y relajada con un ritmo más bien de poca amplitud y alta frecuencia; mantenga el cuerpo muy relajado, la cabeza lanzada un poco hacia atrás y hacia el lado, exponiendo el cuello; mueva sus caderas muy lentamente …”

Ternura. “… respire muy regularmente a través de la nariz; ponga una ligera sonrisa; mantenga sus ojos abiertos con los párpados relajados. Incline su cabeza ligeramente hacia el lado. Mantenga su cuerpo muy relajado …”

 

Los actores practicaron estas acciones prototípicas por breves períodos intercalados con otros trabajos teatrales. La reproducción emocional siempre comenzaba con el prototipo respiratorio, como puede verse por las instrucciones que se les daba a los sujetos. Cada patrón era repetido varias veces en días diferentes, pero nunca por un período más largo de dos minutos cada vez. La reproducción siempre terminaba con un procedimiento especial de “step-out” (ver más

adelante). Los patrones fueron practicados en posiciones sentados o de pie, solos o en interacción con los otros actores. Los actores bien entrenados podían luego iniciar y terminar la reproducción de cualquiera de los seis patrones de una manera rápida y controlada. Una descripción más detallada de todo el método de entrenamiento está publicado en otro artículo (Bloch et al., 1987).

Protocolo experimental

Una vez en el laboratorio, se informaba a los sujetos que durante la sesión experimental se les pediría reproducir con la máxima intensidad posible, los patrones emocionales prototípicos que habían aprendido en los talleres, manteniéndolos hasta que se diera una señal de “step-out”. No se dieron otras instrucciones sobre como hacer estos patrones. Todos los sujetos estaban de acuerdo que se registraran sus reacciones fisiológicas y se filmaran sus expresiones durante la reproducción emocional.

Los registros se hicieron con el sujeto sentado en una silla derecha, colocada en una pieza silenciosa, iluminada normalmente y a temperatura controlada. Se ajustaban el cinturón y los electrodos externos y luego de comprobar que las condiciones de registro eran satisfactorias, el experimentador daba la siguiente instrucción standard: “me gustaría ahora que respire muy regularmente, que trate de tener una expresión lo más neutral posible y que permanezca muy relajado (a) “. Después de aproximadamente 10 minutos en estas condiciones de base “neutrales”, se le decía lo siguiente al sujeto: “mantenga su estado neutral hasta que yo le de la señal de comenzar a reproducir uno de los patrones  emocionales“. Unos pocos segundos más tarde se daba una señal verbal con el nombre del patrón emocional seguido de la interjección “ahora” (por ejemplo, “rabia, ¡ahora!”). El sujeto iniciaba inmediatamente la reproducción de las acciones respiratorio-facial-posturales prototípicas correspondientes que había aprendido, por un período que variaba entre uno y un minuto y medio, hasta que se daba la señal verbal de “step-out”. Una vez dada esta señal el sujeto debía terminar instantáneamente la reproducción emocional y dar dos o tres profundos ciclos respiratorios abdómino-torácico y luego cambiar de postura (estirando los brazos y las piernas y tocándose la cara). Luego se le decía que retomara su ritmo respiratorio regular y calmado y adoptara nuevamente una expresión neutral. Una sesión completa incluía la reproducción de los seis patrones emocionales: rabia, miedo-ansiedad, alegría-risa, pena-llanto, erotismo y ternura en un orden asignado al azar, intercalado por períodos de estados neutrales de control “no emocionales”.

Aparataje y Registros

Los movimientos respiratorios fueron registrados . por medio de un transductor Palmer tipo UF1 , en un polígrafo Beckman tipo R 411 Dynograph, con una velocidad del papel de 5 mm/seg.. El transductor estaba adherido a un cinturón ligeramente elástico colocado en la cintura del sujeto y conectado a un amplificador tipo 9803 ( longitud de onda DC a 120 Hz al nivel basal de la pluma). Al comienzo de cada sesión de registro se ajustaba el cinturón y la amplificación de manera que un ciclo inspiratorio/espiratorio máximo produjese una deflexión de la pluma de 50 mm. Una vez hecha la calibración no se hacían ajustes en el cinturón durante toda la sesión experimental. Ligeros cambios de postura no modificaban la extensión de las deflexiones de la pluma en el polígrafo.

Con el fin de controlar el grado general de tensión muscular (sin pretender una evaluación más cuantitativa), se registraba la actividad directa del músculo trapecio por medio de un par de electrodos de piel tipo Beckman (silver/silver chloride, con una resistencia inter-electrodo menor a 10 Kohms). Este músculo fue elegido porque no está directamente implicado en los movimientos respiratorios pero es particularmente sensible a cambios globales en el tono muscular (B. Kapitaniak, comunicación personal).

Finalmente para poder registrar los aspectos expresivos durante la reproducción emocional, los sujetos fueron filmados mediante una cámara de vídeo sistema Sony (SL-F1F; HVC-300S) simultáneamente con los registros poligráficos. A fin de poder sincronizar los registros poligráficos con los registros de vídeo , el marcador de eventos del polígrafo fue acoplado con una pequeña luz colocada en la frente del sujeto por medio de una banda. El análisis de los elementos expresivos no son presentados en el presente articulo.

Recolección de datos experimentales

De los 36 sujetos que participaron en estos experimentos, 8 tuvieron que ser eliminados porque no fueron capaces de producir movimientos respiratorios regulares para determinar los registros basales o bien porque aparecieron dificultades técnicas durante los registros. Para la evaluación cuantitativa de los parámetros respiratorios sólo se consideraron los registros de aquellos sujetos que reproducían los patrones emocionales correctamente y que contenían los elementos respiratorio-facial -posturales prototípicos. Con este objeto, tres jueces independientes visualizaron todas las secuencias en vídeo y calificaron , en una escala de 1 a 10, la presencia de los elementos expresivos prototípicos. Se obtuvo una buena acuerdo entre las calificaciones de los jueces como puede verse por las significativas correlaciones lineales entre los tres juicios (probabilidad menor a 0.001). Luego los mismos jueces revisaron en los correspondientes trazados electromiográficos , si estos estaban en acuerdo con el carácter básicamente “tenso” de la rabia y del miedo en oposición al carácter “relajado” de la ternura, el erotismo , la alegría y la tristeza. Finalmente los registros respiratorios correspondientes a las secuencias de vídeo seleccionadas fueron evaluadas por los jueces que habían comparado visualmente los trazados con las correspondientes configuraciones respiratorias prototípicas esquematizadas (ver figura 1, c) juzgándolas también en una escala de 1 a 10. De nuevo se encontró una buena correlación entre el juicio de los tres jueces (correlaciones lineales probabilidad menor a 0.01). Se retuvieron para la cuantificación final sólo aquellos registros respiratorios que obtuvieron calificaciones entre 7 y 10. Como solamente se encontraron 11 patrones respiratorios bien evaluados para el miedo (la respiración más difícil de reproducir ), se seleccionaron al azar 11 secuencias para cada emoción.

Mediciones y cuantificación de los datos

Los registros respiratorios fueron medidos manualmente para poder cuantificar los diferentes parámetros. Se consideraron dos tipos de movimientos respiratorios: los ciclos fundamentales definidos como aquellos ciclos respiratorios en los cuales la pluma del registro poligráfico volvía desde un nivel espiratorio máximo, y los movimientos sacádicos que se superponían por sobre los ciclos fundamentales y en consecuencia no alcanzaban el máximo nivel de espiración.

Para los ciclos fundamentales, se midieron las amplitudes (A) entre el pique de la inspiración y el nivel de la pluma al final de la fase espiratoria del ciclo respiratorio precedente, expresado en milímetros (mm.) (figura 2.1). El nivel de referencia para los valores obtenidos fue de 50 mm. de deflexión de la pluma determinada al comienzo de cada sesión para un ciclo inspiratorio/espiratorio de máxima amplitud. La frecuencia respiratoria fue expresada como el número de ciclos fundamentales por minuto. La duración de la fase inspiratoria (Ti) fue tomada desde el comienzo hasta el pique de la inspiración, excepto en el caso del miedo donde el Ti incluye los períodos de niveles inspiratorios mantenidos (figura 2.3). La duración de la fase espiratoria (Te) fue tomada desde el fin de la fase inspiratoria hasta el comienzo del siguiente ciclo respiratorio. Para el 82% de los registros controles neutrales, la fase espiratoria incluía un período en el cual no se detectaban movimientos espiratorios. Este parámetro, que será referido como “pausa espiratoria” (P), fue cuantificado como porcentaje del Te (figura 2.1). Figura 2 Ilustración esquemática de como se midieron los parámetros  respiratorios. Se ejemplifican 3 casos: (1) un ciclo fundamental simple. (2)un ciclo fundamental con movimientos sacádicos sobrepuestos en la fase inspiratoria (registro típico del patrón respiratorio de la tristeza-llanto) y (3) un ciclo fundamental con un nivel inspiratorio mantenido y con movimientos sacádicos irregulares superpuestos (patrón respiratorio tíipico del miedo). Abreviaciones: A, amplitud del ciclo fundamental; a. amplitud de los movimientos sacádicos superuestos; T i . tiempo de inspiración; Te , tiempo de expiración; P, ‘pausa expiratoria’, corresponde a un periodo en el cual no se observan movimientos respiratorios. Para los movimientos respiratorios sacádicos sólo se cuantificaron la amplitud y la frecuencia. Las amplitudes (a) fueron obtenidas midiendo las deflexiones de la pluma de pique a pique expresadas en mm. (figuras 2.2 y 2.3) y las frecuencias se cuantificaron contando el número de piques sacádicos y expresándolos en ciclos por minuto.

RESULTADOS

Dinámica de la reproducción emocional

Al comenzar la sesión experimental se les había pedido a los sujetos que reprodujeran las acciones prototípicas respiratorio–facial–posturales en su forma más intensa posible. Se observó sin embargo, que a medida que la reproducción de los patrones se desarrollaba, tanto los registros de los movimientos respiratorios como los elementos expresivos mostraban una evolución temporal. Esto está ilustrado para la respiración en la figura 3, que ejemplifica registros típicos de los cambios respiratorios después que fue dada la señal de inicio de la reproducción .

Hemos distinguido para cada registro respiratorio una fase inicial (subrayada con línea punteada) en la cual los patrones respiratorios prototípicos eran reproducidos tal como fueron aprendidos, de una manera mas bien “robótica”; una segunda fase en la cual los movimientos respiratorios se hacían menos estereotipados sin perder ni su estructura básica ni su intensidad, y una tercera fase durante la cual los patrones respiratorios se hacían más irregulares y eran generalmente modificados por vocalizaciones espontáneas. A medida que los patrones respiratorios evolucionaban, los rasgos expresivos se hacían también más claros y mejor definidos.

Esta evolución en la reproducción del patrón respiratorio fue corroborada en un estudio de reconocimiento que se hizo en nuestro laboratorio (Aguilera et al., 1989). El test consistía en presentar vídeo clips silentes de los patrones emocionales reproducidos de 10 segundos de duración a 24 observadores no advertidos que tenían que identificar cual de las 6 emociones estaba siendo reproducida y calificar en una escala su grado de certitud. Los resultados mostraron que, si los vídeo clips presentados correspondían a los primeros 10 segundos de la reproducción (primera fase), los valores de reconocimiento correcto eran de un 64%. Cuando los clips que se presentaban correspondían a los 10 segundos tomados al final de la segunda fase, los puntales de reconocimiento fueron significativamente más altos (88%, probabilidad menor del 0.05) y tenían también un grado mayor de certitud. (probabilidad menor que el 0.01).

Ternura

Amor erótico

Miedo

Rabia

Alegría-Risa

Tristeza-Llanto

Inspiración

Neutro

Figura 3. Registros típicos de los movimientos respiratorios mostrando la dinámica de cada reproducción emocional precedida por períodos de respiración neutral “no emocional”. La línea vertical indica el comienzo de la reproducción emocional. La evolución del patrón respiratorio ha sido dividido en tres fases, la primera fase corresponde a los  patrones prototípicos aprendidos inicialmente (subrayado con línea punteada). Medidas cuantitativas fueron hechas durante períodos de 20 segundos (subrayado en línea continua negra). Al final de la segunda fase en la cual los movimientos respiratorios aparecen menos estereotipados. El período que sigue inmediatamente (tercera fase) está generalmente acompañado por vocalizaciones espontáneas. La flecha hacia abajo indica la señal de step-out, la reproducción emocional entonces termina abruptamente (ver texto). La duración de cada fase varía según el sujeto y según el tipo de emoción. Abajo en el rincón derecho: las escalas de la deflexión de la pluma expresados en milímetros y la variable del tiempo (en segundos). 

Análisis cuantitativo de los parámetros respiratorios

Cambios de los movimientos respiratorios durante la reproducción emocional Las cuantificaciones fueron hechas durante los 20 segundos que precedían el comienzode la tercera fase (fig. 3, subrayado en negro continuo) . De esta manera ni la fase inicial puramente robótica ni el episodio correspondiente a vocalizaciones posteriores fueron incluidas en el análisis cuantitativo. Dependiendo de la frecuencia respiratoria las secuencias analizadas cubrían  proximadamente entre 3 y 14 ciclos fundamentales.

Los movimientos respiratorios fueron también cuantificados para cada sujeto durante 3 a 5 ciclos correspondientes a los estados no emocionales “neutrales” que precedían cada reproducción emocional. Estos registros abarcaban períodos durante los cuales los sujetos mantenían una frecuencia respiratoria rítmica y regular (13.6 ciclos por minuto en promedio), niveles bajos de actividad muscular y expresiones posturales y faciales “neutrales”. Los valores promedios de estas medidas daban el valor control neutral para cada individuo. Tabla I, Valores medios (+- S.E.M.) de los parámetros respiratorios (ciclos fundamentales de la respiración) para cada reproducción emocional comparada (Student’s paired t-test) al correspondiente valor de control neutral (entre paréntesis).

Rabia

Alegría – Risa

Tristeza- Llanto

Miedo

Amor erótico

Ternura

amplitud (mm) nivel (Cy / min) Emoción

Parámetros respiratorios de los ciclos fundamentales

pausa (%Te) Ti / Te

La tabla 1, presenta los valores medios de las amplitudes y de las frecuencias respiratorias, de la duración de la pausa espiratoria y las razones temporales entre tiempo de inspiración sobre tiempo de expiración (Ti/Te), de los ciclos fundamentales durante cada reproducción emocional. Los valores controles correspondientes se señalan en paréntesis. Durante la ternura no se observaron cambios significativos con respecto al neutral aunque la pausa espiratoria era ligeramente más larga. Durante el amor erótico la pausa espiratoria era significativamente más corta (análisis de “t” test, t(10) = 3.10, probabilidad menor a 0.02) o estaba ausente ; se observaron si pequeños pero no significativos aumentos en la amplitud y la frecuencia. En cambio, la respiración durante la rabia era bien diferente de la neutral, con significativos aumentos en la amplitud (t(10) = 5.10, probabilidad menor a 0.001) y una total ausencia de la pausa espiratoria. No se observaron cambios en Ti/Te en ninguno de los tres patrones emocionales mencionados. Durante la alegría-risa y durante la pena-llanto, la amplitud estaba significativamente aumentada (t(10) 6.22, probabilidad menor a 0.001 para ambos patrones) mientras que la frecuencia aparecía disminuida (t(10) = 2.25 y 2.26, respectivamente, probabilidad menor a 0.05). Durante el miedo, tanto el aumento de la amplitud como la disminución de la frecuencia respiratoria (para el ciclo fundamental) fueron altamente significativos (t(10) = 11.17, probabilidad menor a 0.001 y t(10) = 4.45, probabilidad menor a 0.01, respectivamente), mientras que la pausa espiratoria estaba sistemáticamente ausente. La reducción de frecuencia en los ciclos fundamentales en este caso se debe al prolongado desplazamiento del nivel respiratorio hacia la inspiración lo que hacía aumentar considerablemente el tiempo inspiratorio, que es característico del patrón respiratorio del miedo.

Para estos tres últimos patrones emocionales aparecen también diferentes cambios en las razones de Ti/Te: una disminución significativa para la alegría, (t(10) = 3.86, probabilidad menor a 0.001), un ligero aumento para la tristeza (t(10) = 2.50, probabilidad menor a 0.05) y un gran aumento para el miedo (t(10) = 5.59, probabilidad menor a 0.001). Las emociones de alegría-risa, de pena–llanto y de miedo fueron caracterizadas también por la presencia de  movimientos respiratorios sacádicos superpuestos a los ciclos fundamentales. En el caso de la pena–llanto, se midieron movimientos sacádicos de baja amplitud (6.90 +- 1.0) y alta frecuencia (180.0 +- 26.8) superpuestos a la fase inspiratoria. En el caso de la alegría–risa los movimientos sacádicos de baja amplitud (4.15 +- 0.6 mm) y alta frecuencia (154.2 +- 15.3 ciclos por minuto) aparecían superpuestos a la fase espiratoria. Con respecto al miedo, movimientos sacádicos irregulares de mayor amplitud (17.5 +- 2.7 mm) y de menor frecuencia (75.9 +- 8.1 ciclos por minuto) que los presentados para la alegría y tristeza aparecían superpuestos fundamentalmente en los períodos del nivel inspiratorio mantenido. Mas aún, movimientos de baja amplitud de tipo “temblores” (4.40 +- 0.7 mm) y de muy alta frecuencia (253.6 +- 35.7 ciclos por minuto), fueron frecuentemente registrados durante esta reproducción emocional (miedo).

Comparación entre los seis patrones respiratorios emocionales

La figura 4 muestra el conjunto de cambios de los parámetros respiratorios de los ciclos respiratorios fundamentales que se midieron para cada emoción. Los cambios relativos de cada parámetro se expresan en relación a los valores neutrales (emocional) – (neutral) / (neutral) y fueron calculados para cada sujeto, de modo que un aumento sobre el valor basal da un puntaje positivo, una disminución , da un puntaje negativo y un no cambio corresponde al cero o al nivel control neutral (basal) Cuatro análisis independientes (within ANOVAs) muestran que los parámetros respiratorios son diferentes para los seis patrones emocionales: para la amplitud (F(5,60) = 11.57, probabilidad menor a 0.001), para la frecuencia (F(5,60) = 17.63, probabilidad menor a 0.001) para la pausa espiratoria (F(5.60) = 4.25, probabilidad menor a 0.01) y para Ti/te (F(5.60) = 42.76, probabilidad menor a 0.001). Las comparaciones estadísticas entre emociones (procedimiento Newman – Keuls) dan los respectivos niveles de significancia (Tabla II). Figura 4. Histogramas que muestran, para los ciclos fundamentales, los promedios (+- S.E.M.) de los cambios relativos individuales ((emocional) – (neutral)/( neutral)) para cada parámetro respiratorio (ver texto). Abreviaciones: A, amplitud; R, frecuencia; P, duración de la pausa expiratoria y Ti/Te, razones entre el tiempo de inspiración sobre el tiempo de expiración. Tabla II Comparaciones entre las emociones (procedimiento de Newman-Keuls de pares planeados) correspondientes a los datos presentados en la figura 5, para cada parámetro respiratorio.Abreviaciones: T, ternura; E, amor erótico; A, rabia; J, alegría; S, tristeza y F, miedo. 

Ternura Amor erótico Rabia

Alegría Tristeza

Miedo

Cambios respiratorios sobre el neut ral

Amplitud Nivel

Pausa Ti/Te

Como puede verse en la figura 4 y en la Tabla II el conjunto de cambios de los parámetros respiratorios difieren significativamente entre una reproducción emocional y otra. La ternura fue el único patrón emocional durante el cual aumentó la pausa espiratoria siendo este cambio significativamente diferente de las disminuciones observadas para otras emociones. Los pequeños cambios en la amplitud, frecuencia y Ti/Te con respecto a los valores neutrales constituyen el otro rasgo principal de este patrón respiratorio. La respiración del erotismo , aunque se asemeja en su configuración general al de la ternura, se diferenció en forma significativa por una amplitud mayor (ANOVA separada, F(1,20) = 4.37, probabilidad menor 0.05) y por la ausencia de pausa espiratoria. Mas aún, cambios moderados en amplitud, frecuencia y Ti/Te distinguieron globalmente la respiración erótica de las respiraciones de la rabia, la pena , la alegría y el miedo. La respiración de la rabia se caracteriza por gran aumento tanto de la frecuencia como de la amplitud. El aumento en la frecuencia fué significativamente diferente de los cambios de la frecuencia para todas las otras emociones. El aumento en amplitud resultó cuantitativamente similar al de los patrones de alegría y tristeza y significativamente diferente a los valores obtenidos para erotismo y para el miedo. La pausa espiratoria estaba ausente. La respiración para la risa – alegría se caracterizó por un aumento en la duración de la fase inspiratoria , lo que resulto en una disminución del Ti/Te. Este cambio diferencia significativamente esta emoción de la tristeza, del erotismo y la rabia (ANOVAS separadas F(1,20) = 14.82, probabilidad menor a 0.001; F(1,20) = 19.57, probabilidad menor a 0.001; F(1,20) = 8.11, probabilidad menor a 0.01, respectivamente).

La pena – tristeza se caracterizó por un aumento en la duración de la fase inspiratoria, lo que resulta en un aumento del Ti/Te. Por otra parte es cuantitativamente muy similar al de la alegría con respecto a la amplitud, frecuencia y la pausa espiratoria. La respiración del miedo difirió significativamente de todas las otras emociones por un importante aumento tanto de la amplitud como del Ti/Te. Este último parámetro variaba sobre un amplio rango ya que en el nivel inspiratorio mantenido podían presentarse diferentes duraciones como resultado de la irregularidad típica de esta respiración. Mas aún, la pausa espiratoria estaba totalmente ausente.

Es importante recordar que la presencia de movimientos sacádicos superpuestos en estos tres últimos patrones respiratorios emocionales, fueron otros elementos de diferenciación entre las seis emociones.

DISCUSION

En el presente estudio hemos caracterizado cuantitativamente las configuraciones respiratorias de seis emociones básicas: risa – alegría, pena – llanto, miedo – ansiedad, rabia, erotismo y ternura. Los resultados que se presentan aquí fueron obtenidos con sujetos que habían aprendido previamente a expresar esta emociones mediante la reproducción de las correspondientes acciones respiratorio-posturo – faciales prototípicas, tal como fueron extraídas de estados emocionales genuinos (Bloch y Santibáñez, 1972; Santibáñez y Bloch, 1986). Los resultados muestran cambios significativos en los parámetros respiratorios para cada reproducción emocional. Para aquellas emociones que tienen configuraciones respiratorias relativamente simples, caracterizadas por una repetición rítmica de los ciclos fundamentales (ternura, erotismo y rabia), los parámetros respiratorios principales de la diferenciación son los cambios en la amplitud, en la frecuencia y en la duración de la pausa espiratoria, siendo algunos de estos parámetros altamente significativos . Para emociones cuyas configuraciones respiratorias fundamentales se caracterizan por la presencia de movimientos respiratorios sacádicos superpuestos a los ciclos fundamentales (alegría – risa, pena y miedo), las razones del Ti/Te fueron los principales parámetros de diferenciación.

Podría argumentarse que las diferencias cuantitativas respiratorias observadas fueron debidas a diferencias en la intensidad de cada reproducción emocional. Esto sería altamente improbable ya que las acciones prototípicas de estos patrones efectores fueron extraídas de episodios emocionales revividos con gran intensidad (Bloch y Santibáñez, 1972); por otra partese le había pedido expresamente a los sujetos durante los registros experimentales de reproducir los patrones en su forma más intensa posible.

Es necesario confrontar las configuraciones respiratorias y los parámetros respiratorios aquí descritos con aquellos obtenidos por otros investigadores. Tal comparación es a menudo difícil de establecer debido a las diferentes metodologías que se usan para producir un estado emocional, los diferentes procedimientos para registrar la respiración y los diferentes criterios para medir los cambios respiratorios. Debido a esta diversidad de enfoques sólo pueden hacerse algunas comparaciones relativamente simples y descriptivas.

La mayor parte de las investigaciones que conciernen la relación entre respiración y emoción han sido hechas con respecto al estrés y a la ansiedad. En descripciones clínicas la ansiedad es generalmente asociada con falta de aire, respiración “suspirosa”, inhabilidad de poder tener bastante aire en los “pulmones” (Christie, 1935; Stevenson y Ripley, 1952; Bass y Gardner, 1985a). La dificultad para respirar que registran pacientes ansiosos es lo que Freud denominó (1894/1962) “el equivalente” de la ansiedad. Han sido comunicadas también frecuentes detenciones de la respiración y suspiros durante estados de pena genuina (Heim et al., 1968). Por otra parte, la hiperventilación o aumento de la frecuencia respiratoria ha sido frecuentemente asociada con desórdenes fóbicos o de pánico (Garssen et al., 1983; King, 1988; Bass y Gardner, 1985b; Freeman et al., 1986); la súbita experiencia de la hiperventilación de hecho precede la experiencia subjetiva de miedo (Ley, 1985).

Otros aspectos de la función respiratoria durante el miedo – ansiedad han sido analizados experimentalmente. Por ejemplo la anticipación a un choque eléctrico durante una tarea perceptual induce una disminución de CO2 y un aumento de la frecuencia respiratoria; contrariamente los niveles de CO2 aumentan durante los estados de calma (Suess et al., 1980); la manipulación de una amenaza durante una tarea induce un cambio temporal del efecto pique del cambio respiratorio (Sveback, 1986); la respiración abdómino – diafragmática está más presente durante la relajación y se suprime en condiciones de estrés (Falukner, 1941); tareas mentales o afectos negativos se acompañan  predominantemente por una respiración torácica, mientras que movimientos respiratorios durante la relajación y durante afectos positivos son predominantemente abdominales (Ancoli y Kamiya, 1979; Sveback et al., 1981). Cambios en los parámetros respiratorios que están más directamente relacionados con nuestros propios resultados han sido también comunicados tales como, aumento significativo en la frecuencia respiratoria antes de un lanzamiento en paracaídas (Fenz y Jones, 1972); aumentos en la frecuencia, amplitud y I/R (tiempos de inspiración sobre el tiempo total de respiración) durante miedo o rabia provocada experimentalmente (Ax, 1953) y aumentos y una cierta variabilidad en la razones de inspiración – espiración se han observado durante una imaginaria situación de miedo (Lang et al.,1980).

El conjunto de observaciones clínicas y resultados experimentales en general concuerdan con que el miedo – ansiedad provoca una irregularidad en la respiración, frecuentes períodos de cese de la respiración, aumento del volumen ventilatorio por minuto, alteración en el volumen tidal, aumentos en la amplitud y frecuencia respiratoria y aumentos en las razones de tiempo inspiración sobre tiempo espiración, todos estos, valores comparados con las condiciones de la línea de base. La configuración respiratoria característica del patrón del miedo que nosotros comunicamos, es muy similar a las descripciones de los cambios respiratorios durante una situación de miedo-ansiedad genuina. En nuestras condiciones experimentales los movimientos sacádicos irregulares que están superpuestos sobre períodos prolongados de un nivel inspiratorio mantenido explican la alta frecuencia respiratoria y los aumentos en las razones del tiempo de inspiración sobre el tiempo de espiración que han encontrado durante el miedo los autores mencionados más arriba. Otras emociones no han sido tan bien estudiadas. Sin embargo, el gran aumento en amplitud y frecuencia que nosotros encontramos durante la reproducción de la rabia, por ejemplo, está en acuerdo con los aumentos de amplitud y frecuencia e hiperventilación descritos por otros autores (Feleky, 1916; Ax, 1953; Dudley et al., 1964; Stevenson y Ripley, 1952). Con respecto al patrón de la alegría–risa, Sveback (1975) demostró que la respiración de la risa se caracteriza por una inspiración brusca seguida de movimientos “oscilatorios” durante la espiración, el autor denominó estas oscilaciones como respuestas de “ha-ha” y solamente las encuentra durante el regocijo. La configuración respiratoria del patrón efector de la risa–alegría que nosotros encontramos es muy similar al obtenido por Sveback, nuestros movimientos respiratorios sacádicos correspondiendo a sus respuestas de “ha-ha”. Aunque estas espiraciones sacádicas no fueron descritas por Feleky (1916)  pueden ser reconocidas por la simple inspección de los trazos neumográficos de este autor durante la risa “mimicada” (op. cit. pp. 235, figura 8).

Cambios en parámetros respiratorios asociados con la depresión (cercano a nuestro patrón de tristeza) también han sido comunicados, ya sea los que aparecen espontáneamente durante entrevistas (Stevenson y Ripley, 1952) o bien durante sugestiones hipnóticas (Dudley et al., 1964). Finalmente, a nuestro conocimiento, no hay estudios experimentales publicados sobre cambios respiratorios que acompañen el estado la expresión sexual del amor (lo que nosotros llamamos erotismo) ni de los aspectos amistoso – maternal – paternal del amor (lo que nosotros hemos llamado ternura). Clynes (1975) ha mostrado que estas dos formas de amor tienen “diferentes formas expresivas dinámicas esénticas (scentic)” y patrones respiratorios diferentes. El trabajo con el cual nuestros datos respiratorios puede ser mejor comparado es el estudio pionero de Feleky (1916) quien comparó los cambios respiratorios durante diferentes emociones producidas por imaginería o por mímica, concluyendo que las emociones están principalmente reflejadas en los músculos de la cara y en los de la respiración. La autora encontró diferentes, aunque no significativos, aumentos en la amplitud de los movimientos respiratorios ( para la rabia mayor que para el miedo, mayor que para el dolor, mayor que para la risa) y diferentes cambios en las razones de Ti/Te (aumentos para el miedo mayores que para la rabia, mayores que para el dolor y disminución para la risa). La tendencia de estos cambios respiratorios es similar a nuestros propios hallazgos. En conclusión la configuración respiratoria de los patrones emocionales efectores cualitativamente descritos por Santibáñez y Bloch (1986) y cuantificados en el presente estudio, está en general de acuerdo con los estudios clínicos y/o experimentales reportados por otros investigadores, por lo menos para las emociones básicas sobre las cuales hay consenso unánime: la rabia, el miedo – ansiedad, la alegría – risa y la pena – llanto. Estas semejanzas en los resultados dan un aporte aun mayor para validar las configuraciones respiratorias prototípicas seleccionadas como características para cada emoción.

Hay otra observación importante que surge del presente estudio, y tiene que ver con la dinámica de la reproducción emocional. Durante los registros observamos , como ya hemos dicho, que la respiración se desarrollaba o evolucionaba desde una fase inicial aprendida de tipo ”robótica” hacia una reproducción menos estereotipada de los movimientos respiratorios, frecuentemente seguidos por vocalizaciones espontáneas similares a aquellas observadas durante emociones genuinas. Al mismo tiempo las expresiones faciales se hacían o mejor definidas o más naturales como fue confirmado en un estudio de reconocimiento que se presenta en otra publicación (ver sección resultados). Este resultado apoya la noción que en nuestra experiencia efectivamente se habían producido una activación parcial del sistema de control emocional. La hipótesis que la reproducción de un patrón emocional efector, es decir, que las acciones combinadas de la respiración, de la expresión facial y de la postura, puedan activar diferentes niveles de la red emocional correspondiente, se apoya en la existencia de una cantidad de interacciones fisiológicas existentes entre los sistemas respiratorio – postural y facial (Dejours, 1964). Se ha mostrado por ejemplo, que en el hombre reflejos que se originan en los músculos durante el ejercicio, pueden evocar o despertar respuestas cardiovasculares y respiratorias (Alam y Smirk, 1938; Asmussen et al., 1943; Wiley y Lind, 1971; Grossman et al.,1983). Una interacción de este tipo existe también entre la actividad muscular facial y la resistencia de las vías pulmonares (Strohl et al., 1982; Glaus y Kotses, 1983) y entre la postura de la parte superior del cuerpo y la ventilación (Hass et al., 1982). Otras interacciones han sido comunicadas por Ekman et al. (1983), que mostraron que el hecho de mimicar los patrones específicos de una emoción por medio de acciones faciales resultaba en una activación del sistema nervioso autónomo que diferencia parcialmente entre algunas de las emociones básicas. Resultados preliminares en nuestro propio laboratorio indican un patrón de activación autonómica diferencial para los seis patrones emocionales reproducidos (Lemeignan et al., en preparación).

Mas aún, interacciones entre expresiones faciales y experiencias subjetivas han conducido a la hipótesis de la retroalimentación facial que predice un rol causal de la cara en la experiencia de la emoción (ver revisiones bibliográficas por Buck, 1980 y por Adelman y Zajonc, 1989). La validez de nuestra hipótesis se fortalece por el número creciente de estudios que indican que alteraciones voluntarias en los parámetros respiratorios pueden modificar el estado de ánimo de sujetos en situaciones de estres. Por ejemplo, pacientes con desórdenes psicofisiológicos muestran frecuencias respiratorias rápidas y bajos niveles de CO2 y pueden mejorar sus síntomas somáticos y fisiológicos con terapia respiratoria (por ejemplo Clark, 1985; Grossman et al., 1985). En sujetos normales, manipulaciones experimentales de los parámetros respiratorios indican que respirar con una frecuencia calmada puede reducir la influencia subjetiva de condiciones ansiogénicas (McCaul et al., 1979; Lande, 1982). La autorregulación respiratoria sin embargo, a menudo se ve dificultada en algunas personas que tienen problemas para modular los músculos respiratorios (Christiansen y Sveback, 1989) o en mantener modificaciones respiratorias aprendidas (Gallego y Camus, 1989). El modelo experimental que proponemos para generar emociones , basado en la activación “bottom-up” (de la periferia a los centros) de un sistema de control emocional, encaja bien con la teoría de sistemas propuesta por Schwartz (1986). Esta teoría implica conceptualmente que “la  experiencia subjetiva de una emoción debería ser más completa y más estable en la medida que un mayor número de elementos fisiológicos estén activados y organizados en patrones significativos” (Schwartz, 1986, página 374).

En las condiciones experimentales del presente estudio no fué nuestra intención alcanzar el proceso completo de activación emocional, ya que la presencia de verbalizaciones, vocalizaciones, gestos o movimientos amplios del cuerpo hacen muy difícil una determinación cuantitativa de la respiración. De hecho la reproducción emocional fue sistemáticamente interrumpida por una instrucción de “step-out” que aseguraba la vuelta del sujeto a un estado de control neutral. Sin embargo, la activación emocional lograda era suficiente como para producir cambios bien diferenciados en los parámetros respiratorios que son muy semejantes a aquellos que están presentes durante emociones genuinas intensas. Estamos sin embargo conscientes que estos resultados cuantitativos deben ser confrontados con datos obtenidos en situaciones de la “vida real” . El obtener tal evidencia directa es sin sin duda alguna un desafío mayor.

AGRADECIMIENTOS

Esta investigación fue financiada por el Centro Nacional Francés de Investigación Científica (CNRS, UA 1199). Los autores agradecen a los estudiantes de teatro Daneses del TEATERKLANEN, por su voluntad de participar como sujetos experimentales en un estudio psicofisiológico. Igualmente agradecen a Mario Liotti por su valiosa contribución en el análisis e interpretación de los resultados y finalmente a Don Tucker por su revisión crítica de versiones previas de este manuscrito.


¿Por qué tropiezo una y otra vez con la misma piedra?

¿POR QUÉ TROPIEZO UNA Y OTRA VEZ CON LA MISMA PIEDRA? 

Eva Medina Rodríguez 
Psicóloga. Experta en Psicopatología y Psicodiagnóstico.Especialización en Terapia Infantil Gestáltica

A poco que observemos y reflexionemos sobre lo que sucede en las relaciones

que estable

cemos con otros, nos
daremos cuenta que hay hechos que se
repiten inexplicablemente una y otra vez en nuestras vidas.
Alguna vez has pensado: «siempre termino quedándome solo/a».
O te has preguntado: «¿por qué todos
abusan de mí?», «¿acaso mis necesidades no son importantes para los demás?».
O se te ha cruzado por la cabeza la frase: «Cuando soy yo y voy a por lo que quiero, hago daño a los demás»…
Fíjate unos momentos en estas afirmaciones bastante comunes, que suelen aparecer en forma de pensamientos o diálogos internos repetitivos. Si te sientes identificado o identificada con alguna de ellas, por el momento guárdatela, mantenla presente. Si no, te sugiero que busques las tuyas propias, ya que trabajaremos con ellas a lo largo de la lectura del artículo y buscaremos tu beneficio personal.
Estas ideas reiterativas que nos informan sobre nuestra identidad y papel en el mundo, son las creencias. Las creencias son patrones repetitivos que ocurren durante nuestra infancia o adolescencia, y que cumplen el propósito de crearnos una identidad y un marco de referencia desde dónde relacionarnos. Son
necesarias para la supervivencia y son las
primeras «lecciones de vida» que solemos aprender, aunque en muchos casos, sean poco afortunadas. Son tan poderosas que funcionan como si se rigieran por un eficiente hechizo. Sucede, que en la realidad comprobamos que así es, dándoles entonces aún más fuerza de la que tienen al comprobar que están acertadas.
Ahora te animo a traer al presente tu propia creencia elegida, para hacer un ejercicio de reflexión, análisis y limpieza, que ayude –ese es mi deseo– a liberarte de alguna de esas creencias.
A continuación, responde a las siguientes preguntas:
1. ¿Cuándo fue la primera vez que recuerdas haber pensado esa creencia?
Si te ha venido un recuerdo de la infancia, es muy probable que esa sea la escena donde se originó la creencia. Si es posterior, tal vez sea una de las situaciones repetitivas que han ido dándole fuerza a tu guión, al escenario en el que desarrollamos nuestra vida cuando estamos repitiendo secuencias que nos hacen infelices.
2. ¿Quién/quiénes estaban contigo? y, ¿qué decían y hacían?
Aquí se desarrolla una parte muy importante, ya que esas personas y lo que hacían o decían, es decir, tu entorno más cercano y lo que creen que está bien o mal, constituye un mensaje crucial para ti.
En este segundo punto, me gustaría hablar sobre los fenómenos que suceden en casi todas las relaciones, que en Psicoterapia
llamamos Transferencia y Contra-transferencia y que se refieren a cómo proyectamos o «ponemos» en otras personas las creencias que son nuestras o complementarias a las nuestras; y cómo respondemos a esas personas según interpretamos su conducta, sus pensamientos y sus emociones, en base a lo que creemos que les pasaba a nuestros padres o entorno más cercano cuando éramos niños.
Por ejemplo, si nos sentimos heridos porque nos dijeron que nadie nos amaría, cuando vemos que un amigo está más lejos o más distante de lo habitual, llegamos a la conclusión de que no nos ama porque «no soy digno de que me quieran» (como 1+1=2). Así es como funcionan las creencias, impulsando que nos hagamos lecturas mentales en base a vivencias emocionales anteriores.
O tal vez, si tus padres te decían que eras egoísta cuando exponías lo que deseabas, eso es exactamente lo que piensas de ti cada vez que expresas lo que quieres.
¡Todo es mentira! Cuando algo nos hace daño y vemos que se repite, es un dato a tener en cuenta sobre lo tóxico de esa situación o al menos del pensamiento que la acompaña. Algo no marcha, nos creímos el engaño porque era necesario, pero ahora podemos despedirlo, decirle adiós desde el corazón y dejar espacio para que otras cosas más sanas lleguen a nuestra vida.
3. ¿Qué estaba ocurriendo en ese momento? ¿Cuál era el contexto en el que tuvo su origen la creencia?
Me pareció importante incluir esta pregunta, porque puede darnos pistas sobre en qué personas estamos proyectando aquellos patrones de pensamiento, conducta y emoción repetitivos en nuestra vida. A veces es un gesto, un tono de voz, una manera determinada de hablar o de mirarnos, lo que provoca que nuestra reacción sea igual a la que fue en el pasado. No es real, no está ocurriendo ahora (o al menos no hasta que sepamos qué piensa y siente el otro con el que estamos reviviendo la escena infantil), es sólo una actualización de lo que ocurrió.
4. ¿Cómo te sentiste cuando llegaste a esa conclusión?
Si la respuesta es en torno a una creencia repetitiva auto-limitadora, muy probablemente vaya acompañada de un malestar. Estamos explorando aquí la parte emocional, la más interna y profunda de nosotros.
Para finalizar, te sugiero hacer un ritual, a través del cual, puedas destruir esas creencias que has descubierto a lo largo de la lectura. Las puedes quemar (con cuidado de no hacerte daño, ni dañar nada ni a nadie que esté alrededor), romper, echarlas al cubo de la basura o al water, enterrarlas o cualquier cosa que se te ocurra y tenga sentido para ti.
Una vez destruidas y para terminar, harás un trabajo emocional de auto-acompañamiento. Una pequeña visualización en la que imagines al niño/a, joven o persona adulta que vivió aquella situación desagradable, aquella en la que creyó que algo dañino le iba a ocurrir, una y otra vez (dependiendo de la creencia con la que hayas trabajado). Imagínalo como si estuviera frente a ti, y visualiza cómo lo recibes, con los brazos abiertos para darle un abrazo reconfortante de amor incondicional.
Repítele que le/la quieres, pase lo que pase, y que le/la quieres libre de aquella creencia que necesitó en aquél momento para su supervivencia, pero que ahora no le hace falta, que tú estás con él/ella y lo estarás siempre. Repítele estas frases y otras amorosas que se te ocurran, hasta que sientas que te cree, o al menos, se sienta reconfortado/a.
Cierra los ojos y empieza la visualización…Te deseo un feliz comienzo.

Eva Medina Rodríguez 
Psicóloga. Experta en Psicopatología y Psicodiagnóstico. Especialización en Terapia Infantil Gestáltica

AYUDATE PARA VARIAR (Articulo publicado en el año 1998 sobre la Relación de Ayuda)

AYUDATÉ  PARA  VARIAR

El instrumento y quien lo tañe son una

misma cosa, al servicio de la música.

Narciso Yepes[1]

 En este articulo recojo momentos de mi experiencia personal y referencias bibliográficas de dos personas que han tenido que ver en mi proceso de formación Paco Peñarrubia y Guillermo Borja.

Quiero aportar lo importante que para mí como persona y como educador social ha sido encontrar espacios donde poder ayudarme, donde poder pedir ayuda a otras personas, para de esta manera conocerme a mismo y tener el valor y la seguridad para ayudar a los demás.

Voy exponiendo diferentes ideas y aspectos que nosotros como educadores tendríamos que tener trabajados o trabajarlos a medida que nos van surgiendo en los espacios de supervisión o en otros, para ser más conscientes del trabajo que estamos realizando como educadores

Llevaba trabajando como Educador Social  cinco años cuando conocí la gestalt.

T.GESTALT = [(conciencia/espontaneidad)+

                           (apoyo/confrontación)]RELACION

T. Gestalt = Yo-Tu, Aquí y Ahora [2]

Ahora me permito hacer en voz alta una reflexión sobre la relación educativa, dándome cuenta del proceso que inicie cuando conocí la gestalt y como esto influyo en mi trabajo educativo. Recuerdo como estaba interviniendo como educador, como lo esencial de la relación, lo importante de mi trabajo como educador en un servicio social de base era hacer cosas, contentar a los políticos, llevar a cabo un programa que habíamos elaborado pensando en ellos, en nosotros y en las problemáticas, pero no en las personas.

Era una actividad frenética, focalizada en el hacer, fuera lo que fuera, Eso sí, todo muy planificado, muy estructurado, muy profesional, para poder así evaluar la actividad, aunque luego estas caían en saco roto y no se las leía nadie, solo interesaba vender lo que se hacía de la forma más políticamente posible.

“Me senté en la puerta en una situación de desconcierto. Y ¿qué voy a hacer yo aquí? ¿Qué se hace? Y me senté un mes en la puerta, y dije: no entro hasta que se me quite el miedo…”[3]

Mi relación con las personas con las que trabajaba estaba más centrada en mis necesidades y en las del equipo, para seguir manteniendo el servicio y el trabajo que en las propias de la persona que venía a pedir ayuda.

 “Es importante que el educador tenga claro que quiere serlo. Los educadores deben comenzar reconociendo su enfermedad, a mí lo que me llevo a ser educador fue mi enfermedad. Ayudar a los demás para robarles un poquito de salud.”[4]

 Así es difícil conseguir cambios positivos en la persona o ayudar a la otra persona, si pones delante siempre tus necesidades y otras muchas cosas, aunque a veces muy justificadas, razonadas e inconscientes.

Los educadores necesitan primero ser educados, deben en el sentido ético del deber, saber lo que les va ocurrir a sus clientes, de otra forma ninguno confiará en ellos. No habrá posibilidad de confianza porque uno no cree. El camino de la relación de ayuda es haber reconocido el otro camino, llamémosle intuición; pero esto no se habla, sólo se reconoce, se pone de manifiesto con una actitud que la otra persona percibe, no a través de razonar sino en otros niveles energéticos.

Ahora después de más de diez años de iniciar mi formación en Gestalt me doy cuenta de los cambios, quizá todavía pequeños, pero en alguna medida, para mí significativos.

“Lo que más atemoriza al ser humano es caer en crisis, porque pone de manifiesto todo lo que está irresuelto; la dependencia, la necesidad, la carencia…No se puede resolver nada profundo si no es a través de una crisis, pues ella misma posee los elementos de la curación.”[5]

La carrera de Educador Especializado me había dado la base teórica e incluso las pistas por donde iba eso de la relación educativa y los aspectos básicos para poder establecer la relación ayuda con una persona.

Pero faltaba algo, y ese algo era yo, mi actitud no era la adecuada, aunque hacía lo que la teoría de forma clara remarcaba, no estaba funcionando, poco a poco ese estar me lo fue dando la Gestalt, la Bioenergética, y mis propios espacios de supervisión personal.

“Los educadores nos  pasamos el tiempo negando nuestra persona y queriendo ser educadores. Educador es igual a persona. Lo dice Rogers, lo más difícil es convertirse en persona y para ello hay que transformarse primero en monstruo, ser monstruo es bajar.

 “Si yo tengo que controlar mi  pensamiento mi emoción y mi acción, es que hay algo irresuelto en mí. La presencia y la transparencia no amenazan a nadie, no atentan contra nadie…” [6]

Inicie mi formación como terapeuta, poco a poco y muy lentamente superando muchas resistencias, profundizando en mis propios miedos, algo cambiaba dentro de mí, que me permitía trabajar como educador de otra manera. Estaba más centrado, me conocía un poco más, sabía donde me enganchaba, donde perdía el control de la relación y como esto me permitía posicionarme como educador más seguro, tanto con el equipo como con las personas que venían a pedir ayuda.

La verdadera preparación es el camino y el camino es la vida misma. No se puede estudiar para ser persona. No se estudia  para dejar de tener conflictos y sufrimientos. Hay que hacer un trabajo en lo personal. Pues lo central de un educador es que tenga presencia y que sea congruente, que no resulte un fraude. El educador es como un viejo que ya recorrió el camino y eso es una actitud que no se puede transmitir en palabras. La técnica no educa, quien educa es la persona. La gracia de los grandes educadores y pedagogos ha sido ser ellos mismos. Esa es la enseñanza y el mensaje: ser nosotros y no imitar a nadie. Yo creo que sólo produce un cambio educativo el que se atreve a hacerlo. No hay técnica para eso, solo actitud. Y solo pueden tener actitudes las personas, el que se reconoce a sí mismo puede reconocer a los demás. Esperar que la ultima palabra sea la de él no la nuestra. Que sus miedos sean sus miedos y sean suyas sus fantasías. Que la resolución de su conflictiva le pertenezca. Todo esto sólo se puede lograr a través de la permisividad, del respeto a sus silencios, a su aburrimiento, a su egoísmo, a su narcisismo, a su invalidez, a su menosprecio, a su vanidad. Tan sólo si le damos cabida a esto, recibiéndolo y observándolo sin enjuiciar, estaremos hablando y propiciando un cambio en la relación de ayuda

En lugar de resolver se trata de fortificar la actitud ante la vida; hay cosas que no podemos cambiar, pero podemos cambiar la actitud hacia ellas. Ahí es donde está el camino del educador. Su verdadero trabajo no es alcanzar una meta sino estar en el camino, no importa dónde se está, sino cómo se está. El cómo, es lo que se enseña en la relación de ayuda.

“El mérito está en reconocerse, el autobservarse. Los educadores actuales no tienen la valentía de dudar de sí mismos y de perder el control. El tabú de los tabúes es reconocerse persona ante los educandos.”[7]

El que estaba en esa relación era yo, con toda mi persona, con los fallos, los defectos, lo bueno y lo malo. Aceptar esto, no esconderlo y hacerlo parte de la relación de ayuda propiciaba una relación más autentica, más coherente, que me permitía no tener prisa y trabajar centrado en el presente, en lo que la persona tenía o traía en cada momento, para desde ahí, ponerle frente sí sus posibilidades, para que él elija su camino y aceptando su decisión, ya que es el responsable de sus decisiones  y no yo. Yo solo puedo estar ahí aceptarle y desde esa aceptación de lo que es, él podrá aceptarse y podrá permitirse cambios en su vida.

Es muy importante que cuando una persona llegue ante nosotros seamos honestos con él. No mentir, trabajar con lo que hay. No negar un problema cuando sabemos que el problema es no aceptar la realidad. Lo extraordinario es poder vivir lo diario.

 “Estoy seguro que la verdad no daña, al contrario él yo se fortifica al aceptar la finitud y la imperfección. Uno de los valores a recuperar es la honestidad. El silencio del terapeuta es, en ocasiones muchísimo más poderoso que el saber, el silencio es el contacto.”[8]

El trabajo del educador en su relación de ayuda es despertar el ser humano, sacudir la falsa comodidad interna, el control, la resignación al no-riesgo. El educador debe tener fe en que suceda lo que suceda, no pasa nada, no hay tragedia. El error de los educadores es creer que somos portadores de la verdad y la salud. El descontrol simplemente expresa lo que uno está sintiendo, es darse permiso a expresar lo que uno piensa. Simplemente hay que decir lo que llevamos dentro, lo cual da miedo porque uno se abre. Cuando un educador es un mal educador, es porque no es persona.

Mientras estaba haciendo la formación en gestalt y bioenergética tuve la oportunidad de realizar una formación de supervisión en Alemania, poco a poco empece a realizar supervisión a educadores y a equipos educativos y me fui dando cuenta que hay diversos tipos de educadores, educadores muy intensos que se dedican a las confrontaciones, la permisividad y a la liberación de la represión. Otros son de tipo emocional, y con su exceso de emoción otorgan permiso a personas muy austeras en la representación o manifestación de sus emociones. Hay educadores que ponen énfasis en la capacidad de abstracción y en lo verbal. Trabajan el pensamiento y tienen una dirección muy mental. Otros educadores tienen un estilo muy normativo, con mucha conciencia de no extralimitarse de lo que marca el orden social. Hay quienes trabajan las áreas corporales de la autovalía, existe otro tipo muy apto para trabajar con la ternura, la receptividad, la emotividad y, sobre todo la capacidad de entrega que se manifiesta en el dar y el recibir. Otros educadores basan su estilo en una gran capacidad de ser receptivos y permisivos, etc. Como conclusión podríamos decir que existen tres grandes estilos. Los primeros con una gran habilidad para trabajar con la emoción, los segundos trabajan el pensamiento, con orientación al pasado; hacen un trabajo analítico, dando mucha importancia a todos los detalles de cada situación y relación. Finalmente hay otros educadores que se concentran en la acción, valorando mucho los impulsos y la realización de los deseos.

En los procesos de supervisión me doy cuenta como estos tipos de educadores que son tremendamente compatibles para el desarrollo y el aprendizaje de una persona no se compatibilizan, sino que se enfrentan entre ellos, echándose en cara unos a otros su diferente forma de hacer impidiendo así que las personas con las que trabajan aprovechen todo su potencial y energía.

El proceso de auto observación, comunicación para que esto no ocurra es una tarea costosa, dolorosa, que requiere esfuerzo, pero creo que es la manera de poder realizar un trabajo educativo, es la manera de establecer una relación de ayuda, donde el centro sea la persona que pide ayuda pero encontrando enfrente una persona centrada que previamente haya pasado por los mismos procesos, miedos y resistencias por los que tendrá que pasar “cliente” para superar su situación.

Sino nos permitimos vivir nosotros esos procesos, las personas que vienen a pedirnos ayuda, sean niños, adolescentes o adultos, nunca podrán tener un proceso de adultez, como decía Faustino Guerau en una de las definiciones operativas de educación, ya que siempre se quedarán, nos quedaremos enganchados en múltiples vínculos afectivos por donde las personas con las que trabajamos nos atrapan para no realizar su proceso, ya que nosotros como educadores y como personas tampoco lo hemos realizado y así la relación educativa se convierte en una lucha de poder en juegos de seducción, en juegos neuróticos, etc., que impiden que la relación educativa sea fructífera y tenga la dirección adecuada para cumplir los objetivos.

“Lo que debe hacer el educador es mostrar lo mismo que mostraron los grandes hombres: entrega y disposición al riesgo.”

El verdadero trabajo educativo es que ambos educador y educando deben despertar a la situación de manera consciente. La química personal me enseña que cada vez que uno, como educador, entra en la limpieza, aceptando perder todo, perderse en el encuentro con uno, escucharse y vérselas consigo mismo, se incrementa su potencial, su energía y la confiabilidad, porque esas son las credenciales nuestras, no los diplomas.

Quiero hacer hincapié en que es la actitud de apertura, honestidad, reconocimiento y aceptación, la que invita al educando. Los dos deben involucrarse, trabajar juntos en lo conocido por uno y por otro, en lo desconocido por ambos. De eso se trata. Debemos permitir la decisión y la determinación del cliente.

 “Acompañar es educar”

¿Por qué hacer algo por los clientes? ¿Por qué tener que cambiarlos? Creo que sólo podemos acompañar al educando donde él desee. Para poder cambiar a través de acompañar por los caminos de la vida, hay que manifestarnos como somos y ahí en el momento que somos, observamos sin juicio y sin aprobación.

La autenticidad es no cambiar lo que uno es y aceptar lo que uno tiene. Lo autentico es y tiene valor. La verdadera autenticidad es mostrarse, sin juicio, sin temor a ser descalificado. Para alcanzar esto, uno tiene que trabajar mucho, tiene que dejarse ayudar. Hay que aprender a confiar en la tempestad. Hay que hundirse, flotar, ahogarse y salir.

El educador tiene que estar abierto a invertir sin esperar nada a cambio, tiene que renunciar a ver resultados. Lo único que puede hacer es trabajar el momento. La posición del educador ha de ser la de responsabilizar a su educando. Paso dado es paso responsabilizado. Paso no dado también.

El verdadero educador está consciente que el momento para trabajar es el presente. Lo demás es la habilidad que se tenga y saber qué utilizar en el momento. El educador en su relación de ayuda  tiene que acompañar al educando y meterse en su laberinto, para alumbrar cada paso sin alumbrar el futuro. Una real pedagogía es aquella en la que lo que se espera del otro se convierte en sólo esperar.

El educando no puede resolver su situación, ni modificar nada, si no hay un puente de relación, un puente de confianza. La base de la transformación es dejar de ser mecánico, para poder sentir lo que se va manifestando. Estamos invitando a que se exprese el sentimiento. Tenemos que reconocer que el cliente siente.

Tenemos que tener claro que estamos reeducando, no educando. Estamos reacomodando. No es que falte o que sobre algo, es que hay un mal acomodo, una distorsión. Hay incomprensión: Hay funcionamientos equivocados. Pero no hay nada que poner ni que quitar, se trata de revisar y reacomodar. Es cuestión de orden. Y todo esta dentro de la relación y se llama transferencia.

Hay que reconocer que el otro tiene derecho de responder como puede y como quiere. Y yo manifestar lo que a mí me toca, me duele, o me hace feliz. Hay que ser explícito y no dar las cosas por entendidas.

La única seguridad que podemos darles es la confianza. La confianza quiere decir no juzgar, es no esconder nada, no ocultar y dejar que el otro se manifieste como es, no como yo quiera. Y cuando ese momento llega hay que tocar a la persona. El cuerpo ha levantado defensas y se ha vuelto intocable. Es labor del educador tocarlo, humanizarlo, hacerlo que sienta y no quedarse en el mero contacto mental a través de la palabra. Romper la barrera del acercamiento sólo lo puede hacer el contacto físico. Nuestras manos son poderosas, tienen poder en la relación de ayuda. La relación de ayuda es el contacto, el sentir que estoy aquí. Se debe sentir con el cuerpo y pensar con la mente

Que lo que pienso sea congruente con lo que siento y se vea ratificado por mi expresión corporal a la hora de actuar. Desde ahí existe la posibilidad de establecer contacto con el otro, de comunicar. Por eso ante una dificultad de contacto, tenemos que regresar a nosotros, preguntarnos dónde estoy, dónde está mi centro y alienarme, porque así tengo mayor probabilidad de recibir a quien tengo enfrente.

Una cosa tan simple y sencilla, pero tan difícil de llevar a cabo como es la comunicación, depende de tres cosas: lo que digo, cómo lo digo y cual es mi expresión corporal. Entonces lo que digo es la palabra en sí y esta se dirige a la razón. Cómo  digo las cosas va dirigido al corazón. Y mi acción ratificará lo anterior y evidenciará la congruencia de lo que presento. De esta manera el mensaje podrá ser recibido.

Estoy convencido de que la esencia de la conducta es energía. La palabra sigue a la razón, pero hay muchos campos de energía que llevan otros mensajes, a través de la emoción. Todo es más patente en nuestro cuerpo. Podemos callar la boca pero el cuerpo no: está presente, se le ven las contracciones, el estrés y la deformación corporal. Poniendo atención a la falta de tono muscular, a la flacidez o a la gesticulación cualquiera puede tener una lectura de la persona que tiene enfrente.

En la convivencia se da verdaderamente el conflicto con el educando. Si uno comparte una cotidianidad, en un espacio determinado, es más fácil que se manifieste toda la personalidad y todos los conflictos.

“El miedo nunca se quita, la cobardía sí. La cobardía es miedo al miedo. Entonces, hay que ir con miedo, pues es una brújula que indica el camino correcto.”[9]

“ Se puede hacer educación a través de una fe en la verdad vivida y en el coraje de ser uno mismo”.[10]

Para finalizar quiero transcribir dos párrafos breves que recogen la experiencia de un psiquiatra de un penal después de haber pasado por un proceso de trabajo personal y que de alguna manera recoge lo que me paso a mí mismo.

“Creía que eso era todo… Después: formación en psicoanálisis, interpretar la interpretación de lo interpretado. Mas alejamiento, mayor congelamiento emocional. Prohibido involucrarse con y en el paciente, aquello llamado profesionalismo no lo permitía; aunque dentro de mí corrían emociones que no permitía expresar, algo como las aguas que siguen corriendo por debajo de un río congelado.”…

“Comprendí que expresase emocionalmente no era tan peligroso como creía y que ya no podía perderme más esas bondades de la vida. Y decidí hacerlo. Lo cual, para ser sincero, no ha sido nada fácil para mí. Pero lo sigo intentando y logrando aunque con frecuencia se me dificulta enormemente.

Que transformación tan rara! Que trabajo me cuesta ser persona! Ha sido un proceso doloroso. No es fácil abrir el corazón que hace muchos años se cerro. Hoy estoy convencido, plenamente, que lo único que tengo para ayudar a las personas es mi persona misma y que me tengo que involucrar, esto es claro. Y que salga lo que tenga que salir, también lo sé. Y que me cuesta muchísimo trabajo.”[11

Oskar Ekai Pagoto

Educador Social,

 supervisor y Psicoterapeuta.

zaragoza, 1998


EL CUERPO ESPACIO DE APRENDIZAJE

EL CUERPO COMO ESPACIO DE APRENDIZAJE

 

Me paro y me dejo sentir mi cuerpo, una sensación extraña me recorre de los pies a la cabeza. Siento mi cuerpo mi respiración, una respiración profunda que recorre todas mis células y me hace sentir un vacío, un vacío calido en el vientre. Un escalofrío recorre mi cuerpo y una lágrima recorre mi mejilla, sigo respirando y mis pensamientos recorren mi trayectoria en la EPV como profesor en pocos segundos.

 

Una profunda sensación de Gratitud inunda mi ser, me siento profunda y sinceramente agradecido a Vicente y a todos los miembros de la Escuela por haberme dado la oportunidad de crecer, a través de mostrar que el CUERPO y la Gestalt son un vehículo para el aprendizaje, que necesitamos del cuerpo para poder sostener los aprendizajes que realizamos a nivel mental y emocional.

 

Para mi han sido diez años de aprendizaje, de ir integrando y transmitiendo mediante la realización del modulo de la formación “GESTALT y CUERPO”, los aprendizajes que yo voy realizado y que he ido enriqueciendo constantemente.

 

Si tengo que poner énfasis en alguna cosa, es, que para mi el trabajo corporal en gestalt, viene dada por mi necesidad de ir incorporando e integrando diferentes enfoques corporales que me permiten mostrar un abanico de posibilidades donde el trabajo corporal Gestáltico se enriquece con la observación del cuerpo, donde puedo empezar a preguntarme ¿Qué pasa en mi cuerpo?, ¿que sensaciones tiene?, ¿Dónde esta tenso?, ¿Cómo es mi respiración? ¿Qué me posibilita en la vida y que no? ¿Qué me esta diciendo de mi? y otras muchas preguntas que me permiten empezar a mirar, a sentir, hacerme cargo de mi cuerpo en un espacio de aprendizaje y transformación.

 

 

 

 

 

Este cuadro puede representar los diferentes modelos de donde parto a la hora de trabajar con el cuerpo y la gestalt.

 

Para mi uno de los aspectos que el trabajo corporal necesita es un espacio de máximo respeto, la creación de un contexto donde cada uno se sienta respetado, que sea el cuerpo, el que aprenda que tiene otras opciones, otras posibilidades en el hacer y el actuar, que se sienta libre, sin sentirse juzgado,  creando un espacio sagrado donde el cuerpo pueda ser sentido, percibido como algo que nos da la posibilidad de ser.

 

En este contexto voy posibilitando que cada persona vaya contactando con su cuerpo primero de forma estático y después de forma dinámica, para ir tomando conciencia de su cuerpo en movimiento, incorporo diferente experiencia de trabajo expresivo, y trabajo creativo con el cuerpo.

 

Quiero describir aquí uno de los aspectos de trabajo corporal que en los últimos años he ido desarrollando de la mano de su creador Rodrigo Pacheco (Chile) y que pueden enriquecer el trabajo Gestáltico. Es lo que “Roco” ha llamado APRENDIZAJE EN MOVIMIENTO, y que se enriquece con los trabajo sobre los Ritmos y las tensiones de la Gabriella Roth y sobre los patrones respiratorios de Susana Bloch.

 

 

Aprendizaje en Movimiento

 

El Aprendizaje en Movimiento tiene su base en los movimientos instintivos que tenemos  nosotros los seres humanos.

 

Agggg, me cruje la vida

Salto al vacío, me sangra hasta la sombra

Y mi cuerpo aprende a vivir en la verdad,

quién lo detiene en esta libertad…y

Tú ¿dónde estás?

El olvidado habitante de

tu propia sala de espera,

que no te vienes a botar esa acerada piel

en esta

tu última danza sobre la tierra.

 

Una manera de aproximarse y profundizar en el mundo del movimiento corporal. En concreto, mi deseo es articular nuevamente el modelo de lo que hasta ahora llamábamos las Disposiciones Corporales. Básicamente es un modelo que nos permite distinguir las fuerzas internas que nos movilizan a las acciones que nos van constituyendo en el ser que somos.

 

“…El punto de partida central de este modelo, es aceptar que los seres humanos tenemos una necesidad instintiva e inevitable de movimiento. De la misma manera que las huellas digitales, las personas tenemos una forma diferenciada de movernos, que puede ser imitada pero jamás igualada, cada quien tiene una movilidad particular. Son fuerzas básicas que emergen desde nosotros mismos. Desde estas fuerzas básicas hacemos lo que hacemos.

 

Por ejemplo existen personas que tienden constantemente a avanzar, otras por el contrario a retroceder, también están los que siempre están inquietos o los que se acomodan más permaneciendo en un mismo lugar. En todos nosotros existe esta especie de fuerza gravitacional que constantemente nos jala en una dirección determinada. En algunos cursos, los participantes se ríen cuando digo que todos los seres humanos somos unos verdaderos artistas en seguir siendo los que somos. Es la inercia que por un lado nos acomoda y por otro no nos da la libertad para cambiar”.

 

Estas fuerzas que nos caracterizan y forman parte de la estructura básica de nuestra forma de ser es “lo que hay que ver”, estas son las Disposiciones al Movimiento. ¿Cómo las vamos a ver? Es aquí donde nace la necesidad de construir una interpretación que nos provea de un mapa con distinciones, facilitando el observar… “lo que hay que ver”.

 

Uno de los aspectos que más valoro del AEM es que es la única metodología experiencial que conozco, que conecta con el misterioso mundo de la corporalidad y que nace desde el centro de un proceso de formación de coaches y que he ido incorporando a la formación de gestalt. Su desarrollo en contenido conceptual y vivencial se ha dado en el recorrido de ir respondiendo a quiebres del ACP (Formación en Coaching Ontológico, Newfield), al momento de hacerse cargo de la corporalidad, dentro de la coherencia, Cuerpo, Emoción y Lenguaje. Así nace el “cómo vamos a ver”: experienciando y distinguiendo. El Terapeuta Gestáltico necesita observar y poder registrar conceptualmente los fenómenos que le ocurren. Hemos construido paso a paso este dominio de aprendizaje, viviendo las experiencias de “conexión” con el cuerpo y asociándolas a distinciones que le dan identidad a esas “conexiones”; lo que se vive tiene nombre, es observable y comunicable.

 

Todo lo aprendido experiencialmente, ahora distinguido, es lo que luego estará a la mano en el momento de hacer terapia.

 

Volviendo a lo “que es lo que hay que ver”, el primer mapa son Las Disposiciones al Movimiento, la propuesta que en su origen bautizamos como “El trabajo de los elementos”, luego cambió a “Las Disposiciones Corporales”, influenciados por una interpretación que viene de las Artes Marciales Japonesas, donde se habla de los cinco anillos de poder, Tierra, Agua, Fuego, Aire y Vacío, y que tambien lo podemos relacionar con los Arquetipos y con las Corazas Corporales de A. Lowen.

 

En ese contexto aparecen distinciones como la resolución, apertura, estabilidad, flexibilidad y centro que están asociados respectivamente al fuego, el agua, la tierra, aire y vacío. Ahora puedo volver al paréntesis, referirme al nombre y continuar con “cómo

vemos” y “lo que hay que ver”. “Lo que hay que ver” es el movimiento humano, sus tensiones y como ya mencioné, el “cómo vemos” es distinguiendo ciertos perfiles de experiencias de movimiento humano.

 

Creo que es pertinente ahora compartir, de qué estoy hablando, cuando digo “movimiento”. Entiendo el movimiento humano, como el resultado de una interacción de muchas fuerzas, presentes en nuestro interior. En el convivir con el entorno, estas emergen espontáneamente en misteriosa cantidad, compiten y comparten magnitudes de energía, todo dentro de un maravilloso orden caótico, muy antiguo, que se da en todo lo vivo y va marcando nuestra existencia.

 

Nuestra biología se va formando en la interacción con los respectivos medios, en los que nos toca vivir. Esos medios, dicho burdamente, nos van domesticando,  van generando una constante presión y contención, que despiertan varias fuerzas internas y nuestro organismo naturalmente ordena dando respuestas adaptativas. Las partes más primitivas de nuestro cerebro van tejiendo redes sinápticas, que sostienen las respuestas aprendidas. Intuitivamente, como seres vivos (mamíferos) que somos, repetiremos lo que nos genera recompensa y nos distanciaremos de lo que nos desagrada. Es así como cada uno de nosotros, aprende y reproduce mecánicamente las respuestas adaptativas de una manera diferenciada y única, generando una cierta inercia de movimiento como respuesta a la relación con el medio. Esta inercia nos empieza a transformar en el ser que somos. El cuerpo se hace adicto a las repuestas conocidas y evitará la torpeza de lo desconocido. Cada uno de nosotros posee sus propias inercias de movimiento. Donde nos mantendremos reflexionando es en las “direcciones” de esas inercias de movimientos que nos caracterizan.

 

Para poder ver e interactuar con estas inercias de movimiento, construimos el mapa de las Disposiciones al Movimiento, que tienen un mismo origen llamado Centro y dependiendo de su magnitud de intensidad se van alejando centrífugamente, estableciendo cuatro direcciones hacia, Abajo, Arriba, Adelante y Atrás. Cada dirección indica una disposición al movimiento de nuestro cuerpo totalmente distinta y especifica y una, también distinta, relación con el medio, relación YO-TU. Es decir, alguien que tiene una tendencia a disponerse al movimiento hacia adelante, se relaciona de manera muy diferente a alguien que se dispone al movimiento hacia atrás, con esta caracterización, la primera persona seguramente tendrá más a la mano exponerse, realizar ofertas, socializar y le será más dificultoso esperar, contemplar, empatizar, postergarse. Con la segunda persona es muy posible que sean las mismas características pero al contrario.

 

Cuando hablo de relación con el medio, me refiero a diferentes dominios de existencia, como a las relaciones con el mundo del trabajo, la pareja, la familia, las amistades, el dinero, los objetos personales, el mundo, etc.

 

Ahora que profundizaremos en cada una de las direcciones, es importante destacar que las características que mencionemos, nos son verdades absolutas, son tendencias fundamentadas en años de observación y estudio, que están descritas, con la intención de ponerlas al servicio del aprendizaje y transformación, dentro de los procesos de formación de terapia Gestalt.

 

Miremos ahora lo que se nos revela en cada una de las direcciones, asociando las características a perfiles donde la fuerza de movimiento es pura. Situación que no se da de manera frecuente. Los seres humanos nos construimos dentro de entornos, que estimulan reacciones con combinaciones de fuerzas dando como resultado direcciones de movimiento mixtas. Por ejemplo, si en alguien abunda el entusiasmo, está relacionado con muchos grupos diferentes, varios proyectos, mucha acción, abundantes espacios de creatividad, con dificultades para estructurar y comprometerse a permanecer mucho tiempo en algo, es posible que la mezcla de fuerzas que interactúan, de cómo resultado una combinación de movimientos hacia adelante y arriba.

 

Un aspecto que marca algunas diferencias dentro de un mismo perfil de dirección de movimiento, es el grado de contracción o expansión del cuerpo. Es fácil observar que si el entorno en el que habitamos es de alta tensión, es muy posible que nuestro cuerpo esté contraído y por el contrario, si estamos en un contexto relajado donde estamos en confianza, la tendencia es a la expansión corporal. Bien, esta contracción o expansión (pasajera o mantenida) marcará ciertas diferencias en una misma dirección de movimiento.

 

Damos un ejemplo para aclarar. En el relato del “Intenso – Tenso”, que leímos anteriormente, en nuestro amigo y su relación con el contexto en que estaba, distinguimos una clara dirección de movimiento hacia adelante, como existían varios dispersores de su foco, el cuerpo entró en alta tensión. Entonces se mezcla dirección hacia adelante y cuerpo en contracción, por tanto tiene a la mano impulsividad, poca pulcritud, dificultad para retroceder, para tomar distancia y reflexionar, el deseo de cumplir el compromiso adquirido, creatividad con sentido de urgencia, ataque, etc. Sin la idea de polemizar en cómo debiese haber actuado – no hago juicios de ello- quiero centrarme en mostrar lo que está disponible en ciertos estados del cuerpo. Si el personaje hubiera estado en expansión, manteniendo la dirección hacia adelante, es muy posible que apareciera algo de falta de compromiso, menos enfoque, el sentido del humor, el optimismo, mayor desapego etc..

 

Si nos fijamos, no enjuiciamos privilegiando el estado de contracción sobre el de expansión o al revés, cada uno tendrá sus propias consecuencias, con costos y beneficios. Me interesa más que tomemos conciencia que los seres vivos, en la ya mencionada adaptación al entorno, tenemos un sistema de respuesta, que es entrar en estado de contracción o  expansión corporal. Es un verdadero latido que es indicador de vitalidad.

 

En los entornos actuales, que son reflejo de la cultura occidental, es tal la cantidad de estímulos a los que sometemos nuestra biología, que no alcanzamos a articular una respuesta adaptativa. Por tanto aprendemos un tipo de respuesta estándar y la transformamos en la única forma útil para toda interacción, ya sea en contracción o expansión. Es así como se nos complica la vida y las relaciones. No puedo intentar hablar del amor que siento por alguien, desde la contracción en que estuve en una reunión de negocios y será muy difícil que la expansión y ritmo de una romántica conversación me sirva a la hora de hablar de dinero.

 

Parece obvio, sin embargo los invito a observarse en sus relaciones y les aseguro que para cada una hay un cierto nivel de contracción o expansión, en muchos casos verán que hemos perdido esa plasticidad de adaptación tan natural. La descripción que ustedes leerán de cada Disposición al Movimiento, es cuando el nivel de contracción y expansión está en equilibrio. Y marcaremos la diferencia, cuando el cuerpo está en contracción o expansión.

 

DISPOSICIÓN AL MOVIMIENTO HACIA ABAJO.

 

Cuando la inercia de movimiento del cuerpo va hacia Abajo en equilibrio, tiende a quedarse en el lugar; la inercia es fuerte en permanecer haciendo lo que se está haciendo, existe una preferencia por lo que es conocido o genera seguridad, cada situación de cambio “complica”, hay una sensibilidad importante por el espacio propio y ajeno. Veamos algunas tendencias y características:

 

Movimientos: Dirección hacia abajo, reducidos y ritmo regular y repetitivo.

 

Postura: Estático, peso repartido en toda la planta del pie. Centro de gravedad bajo.

 

Tono de voz: plano, grave.

 

Instinto: Conservación, protección, seguridad.

 

Relaciones con otros, consigo mismo y con el entorno: Tendencia a ordenar, profundizar, poner limites, concretizar y auto-cuidado.

 

Relación con el tiempo: Mirada al pasado, la esperanza es que el futuro sea como antes.

 

Frase tipo: “Las reglas están claras”.

 

 Estado de Ánimo y emociones más a mano: Estabilidad, certeza, compromiso, seriedad, nostalgia, añoranza, resignación, tristeza.

 

Conductas a la mano: Tener, concretar, permanecer, marcar y poner limites, controlar, repetir el pasado.

 

Mundo laboral: Planificación, estructura, apego a las normas, rutinas y procedimientos. En las organizaciones por lo general se sienten más cómodos y son muy efectivos en áreas administrativas, financieras, contralorías, regularizadoras y de apoyo.

 

Dificultades: para enfrentar cambios, para arriesgar, para tener incertidumbre, para innovar, proyectarse al futuro, conquistar y aventurar.

 

En Contracción corporal: podrían aparecen obsesiones, dependencias, sobre protección, paranoias, desconfianza, avaricia. La frase tipo: “ESTO ES MIO, MIO,

MIO………..¡¡MÍO!!”.

 

En Expansión corporal: constitución corporal débil y poca resistencia, podría haber inseguridad de pertenencia, tristezas exageradas por pérdidas humanas o materiales, aislamiento social. La frase tipo: “me han abandonado……lo he perdido todo…pobre de mi”.

 

DISPOSICION AL MOVIMIENTO HACIA ARRIBA.

 

Cuando el primer impulso de movimiento es hacia Arriba en equilibrio, el cuerpo siempre está en movimiento, buscando, explorando, haciendo y actuando de maneras diferentes, originales; las estructuras, el orden, lo establecido “complican” la existencia, son un referente a desafiar, los límites nunca son fronteras que están para marcar hasta donde se puede llegar, por el contrario están para ser sobrepasados. Algunas tendencias y características:

 

Movimientos: Dirección hacia arriba, en constante inquietud con variadas intensidades y ritmos dispares.

 

Postura del Cuerpo: Inquieto, peso repartido irregularmente en la planta de los pies.

 

Tono de voz: agudo.

 

Instinto: Explorar, crear, cambiar, provocar.

 

Relaciones con otros, consigo mismo y con el entorno: desde lo novedoso, lo lúdico, leve y arriesgado.

 

Relación con el tiempo. Sensación de a-temporalidad.

 

Frase tipo: “¡TENGO UNA IDEA!”.

 

Estado de Ánimo y emociones más a mano: Flexibilidad, volubilidad, asombro, liviandad, alegría, curiosidad.

 

Conductas a la mano: Innovar, crear, jugar, cambiar, provocar, arriesgar.

 

Mundo laboral: Visión, innovación, adaptación, provocadores de los cambios. Se siente más efectivos en áreas de desarrollo e Innovación.

 

Dificultades: Permanecer, consolidar, ordenar, comprometerse, cuidar lo propio.

 

En Contracción corporal: aparece la locura, el éxtasis, el dar toda la energía a las situaciones, sin límite. Frase tipo: “¡¡¡ YAAAJUUUUUUUUU…..!! “.

 

En Expansión corporal: estado de des-compromiso total, todo es fantasía, se vive en la ilusión de que todo va estar bien. Frase tipo: “Un ratito por aquí…un ratito por acá…qué buena oooooonda”.

 

DISPOSICIÓN AL MOVIMIENTO HACIA ADELANTE

 

Cuando el movimiento espontáneo es hacia Adelante en equilibrio, el cuerpo siempre está en exposición, avanzando, capta la atención del resto, nunca pierde el foco, entusiasma a las personas para lograr lo que desea, sabe permanecer en ambientes tensos y territorios ajenos. Mencionamos otras tendencias y características:

 

Movimientos: Dirección hacia delante, explosivos y lineales. Ritmo acelerado constante.

 

Postura del Cuerpo: Activa, energética, peso repartido de la mitad del pie hacia delante.

 

Tono de voz: seco. Volumen de voz fuerte.

 

Instinto: Actuar, dominar, invadir, empujar, seducir.

 

Relaciones con otros, consigo mismo y con el entorno: desde la acción futura, solucionando más que escuchando, mucha intensidad.

 

Relación con el tiempo: mirando el futuro.

 

Frase tipo: “¡¡ LA OFERTA SOY YO!! “.

 

Estado de Ánimo y emociones más a mano: Resolución, pasión, entusiasmo, deseo de competir, rabia.

 

Conductas a la mano: Tomar decisiones, dirigir, emprender, seducir, extroversión.

 

Mundo Laboral: Empujar a los equipos, voluntad de acción, vender. Donde podrían ser más efectivos son en las áreas comerciales y liderando proyectos arriesgados.

 

Dificultad: Para escuchar, retroceder, acoger, parar, empatizar, reflexionar, planificar.

 

En Contracción: Primera prioridad el ataque a otros y defensa propia, activismo.

Frase tipo: “¡¡¡ AQUÍ MANDO YO!!! “.

 

En Expansión: es el elefante en la cristalería, puro entusiasmo, siempre hacia adelante, sin ver lo que va pasando en el camino, muy poco rigor en los detalles, exceso de confianza en la cantidad de energía que poseen.

Frase tipo: “¡¡ECHÉMOSLE PARA ADELANTE NO MAS, DESPUES VEMOS!!”

 

DISPOSICION AL MOVIMIENTO HACIA ATRÁS

 

Cuando el primer impulso de movimiento es hacia Atrás en equilibrio, el cuerpo está cediendo espacio, puede ser para acoger, proteger o retroceder, no tiene problemas en pasar desapercibido, el nivel de sensibilidad desarrollado hace ser cuidadoso, le cuesta sobrevivir mucho tiempo en ambiente tensos, prefiere evitarlos; preocupación por los vínculos y relaciones entre las personas. Observemos más tendencias y características.

 

Movimientos: Dirección hacia atrás, curvos, delicados y sutiles.

 

Postura del Cuerpo: Pasiva, peso repartido de la mitad de la planta del pie hacia atrás.

 

Tono de voz dulce, volumen suave.

 

Instinto: Sentir, acoger, esperar, cuidar, evitar.

 

Relaciones con otros, consigo mismo y con el entorno: desde las sensaciones y sentimientos.

 

Relación con el tiempo: sólo existe el presente y como me siento, será para toda la vida.

 

Frase tipo: “BIENVENIDO”.

 

Estado de Ánimo y emociones más a mano: Apertura, afectividad, ternura, aceptación, pasividad, miedo.

Conductas a la mano: Vínculos, comunicación, cooperación, ceder, conciliar.

 

Mundo laboral: Clima de bienestar, relaciones, sentido de equipo. Se sienten cómodos y son efectivos en recursos humanos y áreas de bienestar.

 

Dificultad: Decidir, liderar, arriesgar, exponerse e imponerse.

 

En Contracción: Aparece el miedo, la vergüenza, la duda, deseos de salir corriendo.

Frase tipo: “no, no puedo…dado quien soy, yo no puedo, no”.

 

En Expansión: podría aparecer la sumisión, se entrega todo el poder, la

complacencia total. Frase tipo: “está bien…..si usted lo dice”.

 

DISPOSICIÓN AL MOVIMIENTO EN EQUILIBRIO. CENTRO

 

Las Disposiciones al Movimiento nos dan una ruta de desarrollo infinita hacia lo que podríamos llamar el centro del Dominio Corporal dentro de la coherencia Cuerpo, Emoción y Lenguaje. Este centro lo distinguimos como la Quietud Dinámica, lugar donde equidistan todas las posibilidades de movimiento.

 

Cuando profundizamos en cada una de las Disposiciones al Movimiento, describimos lo que está más a la mano para cada dirección en equilibrio, en contracción y en expansión. Y seguramente cada uno de los lectores se sintió identificado con alguna de las características o tendencias que mencionamos.

 

Si somos precisos, lo más común es que nuestros movimientos más genéricos sean una combinación de direcciones de movimientos. Una vez que podemos mirar y tomar conciencia de la propia Disposición al Movimiento, iniciamos un posible camino de aprendizaje, explorando nuevas direcciones en variados grados de contracción y expansión. Observando qué nuevas conductas puedo sostener desde esos movimientos. No es mala idea que si, por ejemplo, siempre he estado de un lado para otro, cambiando de trabajo, de relaciones y de casa, identificado con la Disposición al Movimiento hacia Arriba, pueda mirar reflexivamente todo lo que he ganado desde este tipo de movimiento vital y los costos que he tenido que pagar. Luego puedo elegir explorar nuevas formas de movimiento y renunciar a las más habituales.

 

¿Y por qué no un cambio más interesante y permanente?. Aquí es donde aparece la Disposición al Movimiento en Equilibrio. Nadie dice que es fácil, estamos hablando procesos de aprendizaje transformacional, de cambios orgánicos, biológicos, hay que crear nuevas interacciones neuronales, que es más probable sostener en el tiempo, cuando se posee un profundo sentido de existencia.

 

Hablo de un camino de aprendizaje que nos acerca al vivir en una “alerta corporal”, sensible a los diferentes contextos, donde transparentemente las respuestas desde el movimiento, serán las más adecuadas dado quien somos.

 

Estamos convencidos que es posible desarrollar respuestas efectivas en cualquier dominio de vida. Así como el centro del Dominio del Lenguaje es el silencio, donde tengo disponible todas las formas de conversar y la Aceptación es el centro del Dominio de existencia del mundo emocional donde puedo tener a la mano toda la gama de emociones, la quietud dinámica es el centro del Dominio Corporal donde tengo a la mano toda la gama, tanto en expansión como en contracción, de las disposiciones al movimiento.

 

En la quietud dinámica tendremos disponible todas las direcciones de movimiento, en todos los niveles de contracción y expansión.

 

Mientras más cerca esté ubicado del centro, en la quietud dinámica, será más eficiente la respuesta. Para ello tengo el convencimiento del poder que tiene el entrenamiento sostenido, no olvidemos que para lograr respuestas transparentes, hay que modificar internamente nuestra biología. El coaching deportivo nos aporta estos magníficos ejemplos, cuando queremos lograr cambios y maestrías en esos dominios. No basta con sólo darse cuenta, es fundamental la recurrencia. En el Dominio Corporal se aprende en recurrencias sostenidas, que muchas veces son incómodas. Si nuestro tema fuera el poner límites, decir que no en paz, y ya tomamos conciencia de ello, tendríamos que crear los contextos que ayuden a sostener las recurrencias, decir muchas que veces que “no”, a pesar de que no sintamos que sea en paz, hasta que se produzca el cambio interno, biológico, que hará que en algún momento y transparentemente, el “no” salga en paz.

 

Concluyendo, la Disposición al Movimiento en Equilibrio, nos dispone a ir a todas las direcciones de movimiento en equilibrio. Están todas las respuestas de movimiento a la mano. Respondemos en cualquier dirección de movimiento a un determinado contexto, una vez que el contexto cambia, pasamos de manera fluida por la quietud dinámica, a la dirección que permitirá seguir danzando con el entorno. Miremos algunos aspectos de la disposición al movimiento en equilibrio:

 

Movimientos: Todas las direcciones disponibles, es por eso que se ven como movimientos seguros, acabados, suaves y ágiles. Da la impresión de que son realizados con facilidad y económicos en gasto de energía.

 

Postura del Cuerpo: Peso del cuerpo equilibrado en toda la planta del pie, con la musculatura siempre disponible a reaccionar ante cualquier situación.

 

La voz: Se utiliza sólo para decir lo preciso, en el tono y volumen justo para la situación.

 

Instinto: Fluir, estar alerta, disponibilidad.

 

Relaciones con otros, consigo mismo y con el entorno: Desde la conexión con el orden más grande y el más pequeño, conviven lo particular con lo universal.

 

Frase tipo: la precisa para cada situación.

 

Estado de Ánimo y emociones más a mano : Estar presente, paz, aceptación.

 

Conductas a la mano: Visualizar, actuar impecablemente, guiar, orientar, formar, integrar mundos.

 

Mundo Laboral: Ejercer liderazgo, mostrar nuevas oportunidades, abrir mundos, ver donde nadie ve, responsabilidad por lo que hace y no evade situaciones de conflicto, crea oportunidades de aprendizaje para sus dirigidos y contiene. Constante auto cuidado y desarrollo. Se siente cómodo en posiciones de liderazgo.

 

Dificultad: Tendencia al aislamiento social. Hay una congruencia entre su existencia y el entorno. Pasa de la contracción a la expansión de su cuerpo sin esfuerzo, dependiendo de cada situación. El cuerpo va legando vitalidad en sus movimientos.

 

Y desde donde lo vemos…

 

Una vez que ya sabemos lo “qué hay que ver” y tenemos un mapa que nos orienta el “cómo ver”, podemos caminar juntos estos nuevos territorios, complementar diferentes mapas que potencian el “Darse Cuenta” y desde ahí potenciar la toma de conciencia que nos lleva a nuevos aprendizajes. La invitación es a realizar a través de cuerpo un recorrido humano, junto a otros seres humanos, desde lo humano que somos, con nuestros monstruos y ángeles humanos, sentir nuestro cuerpo, danzar y reconocer la vida.

 

 

Oskar Ekai, junio 2011

Supervisión y Gestalt

Este fin de semana he estado en el grupo de cuarto de Formación de Terapia Gestalt en Girona, haciendo el taller de practica supervisada, donde las personas que están realizando la formación llevan el grupo o realizan alguna sesión individual para supervisar.

Ha sido un taller intenso, emotivo que me sirve de base para realizar algunas reflexiones personales en torno a la supervisión.

Lo primero que me viene es la importancia del espacio de supervisión para los profesioanles de ayuda, ya sean, psicólogos, trabajadores sociales, médicos, educadores sociales, etc… En la relación de ayuda los profesionales necesitamos pararnos, revisar y mirar con otros ojos lo que hacemos en nuestra intervención. Desde donde intervenimos, a donde queremos ir, como ponemos nuestro saber al servicio de los clientes o usuarios. Tenemos que mirar estas y otras cosas para que nuestra intervención sea lo mas cercana a la excelencia posible. Sin perder de vista que somos personas que tenemos nuestra parte de luz y nuestras sombras.

Para eso es el espacio de supervisón para mirar con cierta distancia lo que no vemos en la intervención que realizamos y poder aprender de ello

La segunda reflexión que siento es la necesidad de comparar diferentes maneras de supervisar. Llevo más de 15 años supervisando equipos de intervención educativa, de Servicios Sociales, de Centro de Acogida (CRAE’S), Comunidades Terapéuticas, Centros de Disminuidos, Equipos de intetvención Integral a la Persona de Salud, etc… Para mi la supervisión “deberia ser” un espacio de mirar la intervención global del profesional, en su faceta técnica-profesional, como en su faceta personal, teniendo en cuenta lo mental y racional, lo emocional y lo corporal, dentro del sistema que es el grupo o el equipo o la institución desde donde desarrollo mi tarea profesional.

La realidad es muy distinta, la mayoría de equipos que superviso, sólo quieren mirar los casos, o mirar los impedimentos que desde las instituciones, por falta de recursos principalmente, están dificultando la intervención o maneras de intervenir, estrategías que faciliten la tarea. Hay a mi modo de ver una dificultad de los profesionales de mirar para adentro, de entrar en los aspectos personales-profesionales que están dificultando o interfiriendo la relación de ayuda o de generar espacios de encuentro para trabajar y desarrollar realmente equipo de trabajo donde se posibilite una intervención desde una perspectiva más humanista, de persona a persona y que permita al los profesionales conectar y desarrollar una conciencia más abierta que posibilite una intervención más resposabilizadora y menos paternalista.

La tercera cuestión a desarrollar es: En el taller de este fin de semana que había muchos profesionales de la relación de Ayuda que trabajan en Craes, Comunidades Terapeuticas, Servicios Socilaes, etc…, ellos han vivido un espacio de supervisión donde estaba presente la persona en su totalidad, donde ha podido experimentar una espacio de respeto y de conexión que les ha permitido mostrarse y aprender desde lo que son. ¿ Es posible realizar supervisiones en los equipos de Relación de Ayuda, donde poder generar este tipo de espacios? ¿Como lo hacemos?¿Que ofrecería de nuevo al cliente o al usuario? ¿Es posible este cambio de paradigma?

Mi respuesta es que SI, yo lo he vivido en varios equipos, pero es importante que esta realidad sea una semilla que vaya germinando y creciendo en el corazon de muchos de los profesionales desencantados y que creemos en el potencial de las personas.

 

 

 

TALLER PROCESO CREATIVO

Dentro de la Formación en Terapia Gestalt que la Escuela ISURI esta realizando en Coaching Lleida, este fin de semana realizamos un intensivo residencial en Montfalco Murallat, sobre “EL PROCESO CREATIVO EN TERAPIA GESTALT”, este trabajo inspirado en primer lugar en un curso que realice con ALbert Rams y en otros trabajos realizados de Arte Terapia, ha sido en para mi un trabajo intenso y profundo dentro de la dinámica grupal que el grupo de formación en gestalt esta realizando.

Profundizar en el dialogo que uno tiene en el presente con lo que va pasando en cada momento del proceso creativo, descubrir cada uno lo existencial, lo nuclear a traves de ese proceso y entablar un dialogo con lo que va surgiendo es lo que desarrollamos en el taller; profundizando en cada una de las personas y en cada una de las situaciones.

Fuimos creando los escenarios necesarios, para trabajar con diferentes herramientas, lapiz, pinturas de cera, pintura de dedos, etc… Para encontrarnos con como el Proceso creativo, es un acto de vida, un acto de valentia y confianza donde vaciarse, donde conectarse con las necesidades, los anhelos, los deseos y descubrir como aparecen las resistencias, los miedos, las fustraciones, …. Como en la vida misma.

Desde ahi aprendemos, mirando lo existencial, lo que nos conecta con lo que somos, sosteniendo los dolores y los gozos de la propia VIDA.

II JORNADAS DE PSICOTERAPIAS HUMANISTAS

Como representante de la AETG en la sección de Psicoterapia Humanista de la FEAP, quiero compartir lo que han sido estas segundas Jornadas desarrolladas en Madrid el viernes 24 y el sabado 25 de febrero.

Con una participación de más de 250 personas entre alumnos de la Universidad de Comillas que nos ha abierto sus puertas, estudiantes de diferentes escuelas de psicoterapia y profesionales de la psicoterapia; han sido para mi principalmente dos días de intercambio y reflexión sobre el lema de las jornadas “LA RELACIÓN TERAPÉUTICA EN LA PSICOTERAPIA HUMANISTA”.

Quiero destacar la conferencia inaugural desarrollada por Vicente Cuevas Martínez, director de la Escuela de Psicoterapia de Valencia (EPV), su conferencia ha centrado las grandes lineas de reflexión del fin de semana sobre la relación terapéutica intervención. Se desarrollaron 24 talleres, dos mesas redondas y dos conferencias.

La implicación y la apertura de los asistentes ha sido lo que ha dado pie a la satisfacción con la que todos nos íbamos el sábado por la tarde,despues de haber vivido y compartido un monton de experiencias en torno a los vinculos en la relación terapeutica.

Desde aquí como parte del comité organizador, quiero dar las gracias primero a los voluntarios que nos ayudaron en la organización, a todos los participantes y a todos los profesionales que desinteresadamente han participado en estas jornadas.

Os esperamos en las proximas jornadas que celebraremos en noviembre del 2013

 

Curso de Trabajo en Equipo en el Centro Enric Llaberia de Lleida

He realizado un curso de Trabajo en Equipo en el CRAE “Enric Llaberia” de lleida. El curso se desarrollo en cuatro mañanas, una por semana, de 9 a 14 horas. Despues de haber realizado el curso puedo decir que me siento satisfecho del trabajo realizado, con la implicación de los profesionales con el equipo y con la tarea que como profesionales desempeñan en el CRAE.

Desde este Blog, quiero hacer una pequeña reflexión despues de haber realizado muchos curso de trabajo en equipo, para profesionales de diferentes ambitos y equipos; el echo de realizar el curso al propio equipo le da una dimensión de profundidad que permite implementar lo aprendido en el día a día del equipo.

En el transcurso del curso he ido viendo y percibiendo los cambios y las transformaciones que se estaban produciendo en el propio equipo y que facilitaban la labor educativa que los educadores desarrollan con los adolescentes. Poco a poco los educadores han ido reflexionando, integrando y sintiendo la importancia y las claves del trabajo en equipo. La comunicación clara y efectiva, el apoyo, el reconocer y expresar las fortalezas y debilidades propias. En definitiva el incorporar a la acción educativa los aspectos emocionales y corporales de la comunicación; El volvernos profesionales aprendices, que podemos seguir aprendiendo y descubriendo nuevas posibilidades para la intervención desde generar un equipo comprometido con la tarea, donde el cuidado y el aprendizaje esta en el propio equipo.

Un fuerte abrazo a todo el Equipo Educativo “Enric Llaberia”. GRACIAS

PRESENTACIÓN

Inicio este blog, como un espacio de información y de intercambio permanente con las persona que lo deseen.

Nunca habría pensado que este podría ser un espacio para el intercambio, pero la tecnología avanza y nosotros necesitas avanzar con la tecnología, sin perder de vista la vertiente humanista de la psicoterapia.

Por eso es mi deseo e intención es mostrar en este blog, los pensamientos y reflexiones de las actividades que voy realizando a lo largo de la geografía española por donde desarrollo mi actividad profesional como formador de psicoterapeutas gestálticos.

Quiero compartir después de cada taller mis sensaciones mis aprendizajes y las experiencia vividas, en definitiva mostrarme desde lo que soy como persona  y como profesional al servicio del desarrollo de  las personas